Phantasm Ravager (2016) de David Hartman

Phantasm V, por el culo te la hinc...

Reggie Bannister aparece en medio del desierto tras la traca final vista en Phantasm IV. Desorientado aún por la paliza recibida, el heladero parecido a Chiquito de la Calzada intenta encaminar sus pasos hacia su coche y de paso trazar un plan de contraataque para librarse de una vez por todas de su Némesis: El Hombre Alto y su ejército de enanos.

Ates de nada, reconozco que no soy un fan de la saga Phantasm. Por deciros que la primera parte pude verla por primera vez en el festival de Sitges del año pasado en un versión restaurada por J.J. Abrams con la supervisión del director Don Coscarelli. Y sí, la verdad es que me gustó bastante por esa mezcla entre el terror de pesadilla y el no saber qué es real y qué no, además que Coscarelli no dejaba de contar un drama en toda regla donde un pre adolescente tiene que superar la pérdida de sus padres. Con eso y unos toques de cine experimental - en realidad el rodaje se alargó cosa de meses porque se probaron todo tipo de trucajes y el guión se reescribía día a día con muchas escenas que ni llegaron a rodarse - que incluso se dice que el propio director decidió prescindir del equipo técnico facilitado por el estudio en pro de un equipo seleccionado a dedo por él, donde se encontraban amigos, familiares y colegas de instituto. Es decir ¿Cómo no iba a gustarme una cosa tan maravillosa? Más tarde pude ver las secuelas, todas ellas dirigidas por Coscarelli, y he de decir que aunque no me gustaron tanto como la primera, bueno, al menos eran bastante entretenidas si sabías perdonar que no había un sentido, orden o coherencia argumental entre ellas. Por cierto, un aplauso para Reggie Bannister que ha convertido a su heladero alopécico en un icono badass del género de terror.

Veinte años después de la cuarta entrega, Phantasm IV: Apocalipsis (1998), y tras muchos años de esfuerzos que fueron desplazando el año de producción y que incluyen un cambio de director, Coscarelli por David Hartman, la muerte Angus Scrimm - aunque consiguió rodar toda su participación - y el abandono y posterior reincorporación al rodaje de alguno de sus actores, finalmente se estrena esta quinta entrega que sin duda es más un homenaje a la saga y a sus fans. Eso sí, para aquellos que esperáis un punto y final al uso para la saga, olvidadlo inmediatamente. Que no termina, vamos.

Lo primero que salta a la vista es que se trata de película algo barata. Muy barata. Baratísima. Con un uso y casi abuso del empleo de la pantalla verde, además de una reutilización de escenarios por los que van pasando los protagonistas una y otra vez al servicio de un guión tan loco (y divertido) como poco ambicioso por razones obvias - en un principio, la acción se enmarcaba en un mundo apocalíptico dominado por el Hombre Alto y sus enanos cabrones, con grandes esferas metálicas sobrevolando los desérticos parajes por donde pasan estos - y que, como es marca de la casa, tiene un guión tan confuso como incoherente con lo visto en otras entregas. Aún así, creo estos "fallos" son algo que le aportan encanto a un proyecto que llega con más de dos décadas de retraso, siendo algo meritorio que haya sido posible que llegase a completarse por la persistencia de sus realizadores.

Ni tan mala como se dice ni tan buena como sus responsables imaginaron que sería, pero vamos, por mi parte esta quinta entrega de Phantasm me ha parecido bastante entretenida.

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