ESPECIAL VERANO. DÍA 26: "La comedia sexual de una noche de Verano" (1982) de Woody Allen.


Quizás un nombre que no esperabas encontrar en estos Especial Verano es el de Woody Allen. Pero si, el genio neoyorkino también tiene su película de temática eminentemente estival: “La comedia sexual de una noche de Verano”.




Allen nos presenta una historia muy teatral, casi de revista en algunos momentos, a veces solo faltan los números musicales con chicas ligeritas deropa. Nos cuenta la historia de una boda entre un profesor casi anciano –Mel Ferrer- y una joven que anteriormente fue monja –Mia Farrow- a principios del S.XX. El enlace se celebra en casa de la frígida prima de este –Mary Steenburgen- , casada con un bróker inventor en sus ratos libres –Woody Allen-. Para completar el sexteto se unirá el mejor amigo de este –Tony Roberts- y su última conquista –Julie Hagerty-.
Todo indicaba que iba a ser un fin de semana tranquilo y agradable con una boda íntima. Pero, en medio del caloret, los otros calores asomarán dejando ver que lo que parecían parejas más o menos con futuro, no lo eran tanto cuando los bajos instintos del ser humano afloren.

¡Cuidado! Aunque por la sinopsis parezca un drama, no lo es. Estamos ante una película, que si bien no es una de la comedias de verdad de Allen –“Bananas” o “Toma el dinero y corre”-, se ve con una sonrisa en los labios todo el rato. Más de situaciones divertidas que de gags. Podríamos emparentarla con otras cintas del neoyorkino como “Medianoche en Paris” o “Granujas de medio pelo”.

La cinta, que se rueda casi en un único escenario, demuestra el buen hacer de Woody Allen. Incluso se atreve a tener un par de momentos marcapaquete, como aquel en el cual Allen y Steenburgen están teniendo una discusión y el Allen director se da el lujo de mover la cámara y enmarcar la situación en diferentes marcos: una puerta, un espejo o el descansillo de una escalera. Demuestra que a pesar de sus detractores es un buen director, sabiendo darle ritmo a la situación más vacua.
El guión, del propio Allen y basado en la película de Ingmar Bergman “Sonrisas de una noche de Verano” -¿Aparecerá el sueco en este especial? Tiempo al tiempo- , contiene por un lado chisposos diálogos y alguna que otra situación surrealista junto a sus típicas reflexiones sobre la vida y la muerte, el amor irracional y la supuesta racionalidad del hombre… Todo un logro que todo case como un reloj, sobretodo debido a que Allen tuvo que escribir el guión a toda leche, ya que la productora –Orion- quería una cinta del director para 1982 y “Zelig” estaba con problemas de postproducción.



En cuanto a los actores, todos están muy bien. Woody Allen está en su salsa, en su típico papel de inseguro con mucho mundo interior. Mary Steenburgen no destaca, pero da el pego como la mujer que ve que su matrimonio se va a pique.  Mia Farrow, aunque se llevase una nominación a los Razzies ese año, está más que bien como la joven que busca más la estabilidad que lo que su corazón desea.  Por su parte, Tony Roberts hace casi de si mismo, un ligón que es el mejor amigo de Woody Allen. Pero en mi opinión los que mejor están son, por un lado Mel Ferrer como el profesor resabiado y pomposo y Julie Hagerty como la jovencita que todo el mundo cree menos lista de lo que es.


En definitiva, una película perfecta para aquellos que quieran acercarse por primera vez al cine de Woody Allen. Con todos los tics del cineasta, para bien o para mal. Pero, son solo 85 minutos, y ¡Que leches! Os podréis tirar el moco en la playa con alguna hipster diciendo que veis cintas de Allen y Bergman… Esta funciona como un 2 por 1.

Comentarios

  1. Es una de las pocas película de Woody que son más de verano que de invierno...

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