ESPECIAL VERANO. DIA 6: "¿Quién puede matar a un niño" (1976) de Narciso Ibáñez Serrador.

Hoy cambiamos completamente de registro, ya que no todo van a ser comedias y adolescentes con las hormonas descontroladas. Hoy nos pasamos al terror patrio con uno de los títulos señeras de los setenta, la segunda película de Narciso Ibáñez Serrador: “¿Quién puede matar a un niño?”.



La cinta, basada en la obra “El juego de los niños” del maestro radiofónico Juan Jose Plans, nos presenta a un matrimonio británico de vacaciones en la costa de Tarragona. Tom, el marido, había ido muchos años atrás a la zona y ahora buscaba que su mujer, Evelyn, conociera la zona, disfrutando así de una segunda luna de miel. Primeramente irán al costero pueblo de Benavis –un proto Magaluf plagado de turistas ruidosos-, pero adonde quiere llegar Tom es a la idílica isla de Almanzora. Tras convencer a un lugareño que les alquile la barca, conseguirán llegar a la isla. Pero, algo pasa con los niños de la zona… y las vacaciones no serán tan idílicas como Tom Y Evelyn creían en un principio.

Estamos ante una obra fundacional, una película que hizo sacar pecho al terror español. No en vano, la cinta –con sus numerosos títulos alternativos como “Trapped”, “The killer´s playground”, “Island of the damned” o “Death is a child´s play”- rompió taquillas allá por donde fue. Y sin duda asentó las bases para trabajos posteriores como “Los chicos del maíz”  - sobre todo en su vertiente cinematográfica- o las más recientes “The children” de Tom Shankland o “El incidente” de M. Night Shyamalan.
Pero al Cesar lo que es del Cesar, y tanto Plans, como sobretodo Ibáñez Serrador también bebieron de otras fuentes previas. En esta cinta tenemos atisbos de la cinta Wolf Rila “El pueblo de los malditos”, de “The crazies” de George A. Romero o de “Los pájaros” de Alfred Hitchcock con esos niños cerrando las calles de Almanzora como si fueran las aves de la cinta del inglés. Y también la gran música angustiante de Waldo de los Rios, que nos hace acordarnos más de una vez a la partitura usada por Polanski en “La semilla del diablo”.



En cuanto a la silla del director, Ibáñez Serrador no era para nada un novato. Ya tenía a sus espaldas títulos tan  míticos de la televisión española como “Historias para no dormir” o “El trapero”, además de un largometraje para cine bastante resultón como “La residencia”. Pero con esta “¿Quién puede matar a un niño?” se nos muestra como un auténtico coloso del terror. ¿Qué otra palabra usar si no para describir a alguien que hace capaz de ponerte a sudar con la mera visión de un grupo de niños jugando? Cierto es, que usa alguna trampa que otra, como esos primeros minutos pseudo-documentales con atrocidades causadas a niños durante las guerras como excusa explicativa al comportamiento de los niños de Almanzora. Pero tras ver el genial epílogo de la cinta, todo se le es perdonado.

En definitiva, una de las películas clave del cine de género europeo de los setenta. Una de esas cintas perfectas para ver en una tórrida noche estival No tan solo una película para pasar un mal rato, sino una obra que puede abrir el debate, porque… ¿Quién puede matar a un niño? 

Comentarios

  1. Gran película muy acongojante en algunos momentos. Su versión nueva Juego de niños no está mal tampoco pero no tiene el mismo impacto y eso a pesar de incluir momentos gore que en la original no estaban

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