ESPECIAL VERANO. DIA 2: "Haz lo que debas" (1989) de Spike Lee.



Hoy damos un salto y nos vamos desde la España de los años 70 al Brooklyn de finales de los 80. Os traemos la película que situó en el candelero a un director hoy tan desaparecido como Spike Lee. El film no es otro que “Haz lo que debas”.

La cinta nos sitúa en el tórrido Verano neoyorkino. La acción nos traslada a la barriada de Sunset Stuyvesant, una zona de mayoría afroamericana y de estrato humilde. Durante un día seremos testigos de los avatares de los vecinos de la zona. Todo girará en torno a la pizzería de Salvatore, un patriarca de origen italiano que quiere integrar su negocio en medio de una zona eminentemente afroamericana. A lo largo del día diversas situaciones culminarán en un estallido de violencia que cambiará el destino de Salvatore y de todo el barrio.



Estamos ante una película de corte coral, donde no hay un protagonista claro. Debido al éxito de esta propuesta –con nominación al Oscar mejor guión original a Spike Lee mediante- este estilo de filmes se pusieron muy de moda en los 90, dejándonos ejemplos como la saga Friday.
Durante todo el metraje tenemos una sensación de calor y angustia que no nos la podremos quitar. Vemos a esa gente tostarse al Sol sudando como cerdos –¿Por qué si hace solazo no se meten bajo la sombra en vez de salir a que les azote Lorenzo en la cara?-, esos niños abriendo las bocas de incendio, los sobacos sudados… Esto sumado a que el mosqueo de los vecinos va en aumento hace que tú también acabes sudando como un marrano el sofá.

Como dije antes, este film puso a Lee en el candelero; con un estilo a la hora de dirigir que copiarían muchos cineastas posteriormente: Esos barridos verticales, situar la cámara por encima de la cabeza de la gente… No obstante, a veces el neoyorkino peca de no dejar la cámara quieta cuando las conversaciones son demasiado largas, pero a fin de cuentas era su tercera peli y sus obras maestras llegarían con el tiempo.



No obstante, lo que destacaría por encima del guión –que aunque fresco, en mi opinión la moralina final lo hace aborrecible- son las actuaciones. Tenemos una serie de secundarios que se llevan la peli de calle cada vez que aparecen. Destacando entre estos a Ossie Davis como el borrachín Da Mayor en busca de redención, Ruby Dee como la vigilante moral Mother Sister y por encima de todos ellos a Danny Aiello como el pizzero Salvatore que quiere conciliar a sus hijos con el negocio y a su vez conciliar el negocio con el barrio.


En definitiva, una oda a lo negro. Pero no a lo negro en general, si no al neoyorkino, al cual Spike Lee otorga un mayor calado intelectual y mayor sentido de comunidad que otros. Recomendable, no tanto por lo que es si no por lo que supuso para la cultura afroamericana de los 90.

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