Feliz cumpleaños vieja amiga



El Artistic Metropol celebra por todo lo alto el treinta aniversario de "La Historia Interminable".

Narrar con palabras lo que significa para mí el haber podido estar frente a frente a lo que fue y es un icono de mi infancia, es una tarea imposible. La sensación entre alegría y respeto que supone estar junto al Comepiedras (más bien con su cabeza), al que siempre le acompaña esa expresión bobalicona, casi sonriente, y unos ojos azules que han visto tantas, pero que tantas cosas maravillosas en el taller de su padre y leyenda viviente de la historia cinematográfica:

Colin Arthur.

Este Señor (en mayúsculas) de sonrisa afable y siempre presto a echar una mano en lo que se pueda, es una de las mejores persona que he tenido el placer de conocer desde que vengo al Artistic, además, pocos pueden decir que el creador del Mítico Fujur le ha invitado a una cerveza mientras charlabais sobre futuros proyectos y de la vida en general. Un Grande.

Del film...¿qué puedo decir del film? Una maravilla. Una épica infantil (y a veces no tan infantil) que nos hace soñar nuevamente con Dragones de la suerte, emperatrices, indios guerreros y a soñar al fin y al cabo. De eso se trata, ¿no?
Muchos criticaron en su momento que se queda corta en cuanto lo comparamos con el libro original de Ende, las licencias tomadas y lo infantil que era en según qué parte...y bueno, en parte es cierto, sí, pero en su momento hubiera sido difícil en condensar en hora y media todo lo basta y rica en detalles que es la novela, más aún al tratarse de un film destinado al público infantil que has de cortar partes para agilizar la narración y añadir licencias para que se pueda seguir mejor. Con todo, escenas como la muerte de Artax en los pantanos de la tristeza, la persecución y pelea contra el siniestro G'mork o las Esfinges a día de hoy siguen resultando igual de estremecedoras, y otras como el encuentro con el Comepiedras y Fujur/Falcor que son emotivas a más no poder.
Sin más que añadir, solamente desear que no le deis muchas vueltas, os dejéis llevar y sigáis soñando en volar a lomos de un Dragón de la suerte, porque soñar es gratis.
¡¡POR TREINTA AÑOS MÁS!!



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