ESPECIAL NAVIDAD. DIA 8: "The Little Matchgirl" (2006) de Roger Allers

DIA 8: Bombón con sabor a ceniza.


Hoy volvemos a los cortometrajes, y a Disney. Pero en vez del buenrrollismo de las Silly Shymponies, nos encontramos ante uno de los cuentos más bajoneros que tenga la Navidad como fecha clave: “La vendedora de cerillas” de H.C. Andersen.
En esta versión de 2006 tenemos algunos cambios respecto al original. Por ejemplo, la acción se sitúa en la Rusia zarista en vez de la Dinamarca original, o la trama se centra en la parte final del cuento y no nos pone en antecedentes sobre el padre maltratador. Pero ante todo conserva ese final tan duro y dramático que te hará cagarte en el escritor danés.
De este cuento hay muchas versiones en celuloide, como la famosísima de Jean Renoir en 1926, la de Arthur Davis en 1937 o la de Michael Custance en 1986… entre muchas más. Esta que os traigo hoy –dirigida por Roger Allers- tuvo la intención de ser un segmento de un malogrado film Disney como fue “Fantasia 2006”, y finalmente salió dentro de la Edicion Especial en DVD de “La Sirenita”. Su repercusión fue medianamente importante, tras ser nominada al Oscar en 2006, aunque finalmente le arrebato la estatuilla “The Danish poet” de Torill Kove… también es ironia.



Entre los aspectos positivos a destacar, primeramente estaría la música. El corto no tiene ningún tipo de diálogo, si no que durante sus 7 minutos escuchamos el Nocturne from String Quartet No. 2 in D Major  de Alexander Borodin. Esta música es un acompañamiento perfecto a la animación que nos muestra el cortometraje. Y este sería su segundo punto positivo. Su animación recuerda mucho a la de los films Disney de finales de los noventa como “Mulan” o “La bella y la bestia” – no en vano Roger Allers tuvo un importante papel en estos y otros films de Disney-.

En resumidas cuentas, un buen acercamiento al cuento de Hans Christian Andersen. Pero aconsejo tener algo divertido para ver después ya que si no esos últimos diez segundos de cortometraje te dejaran muy mal cuerpo… Si es que somos masocas, que nos gusta sufrir.

Comentarios