Apocalipsis: Una mirada desalentadora a un futuro desalentador.



"Y cuando él hubo abierto el cuarto sello oí la voz de la cuarta bestia decir: "ven a ver". Y yo miré. Y contemplé un caballo pálido. Y el nombre de su jinete era La Muerte. Y el infierno le seguía."

El Apocalipsis.
La fecha que señala la Biblia como el final de los tiempos. El final de todo y de todos sobre la faz de la tierra. Ciertamente un argumento la mar de interesante para pasar desapercibido por el mundo del arte. Pintores, poetas, compositores, músicos, escultores, escritores y, por supuesto, cineastas han intentado dar su visión de nuestro final de las formas más enrevesadas e ingeniosas que la mente humana puede concebir. Si en un principio se creía que Diox sería la mano que nos ejecutaría, con el paso del tiempo le hemos ido usurpando el puesto como causa y desgracia principal de nuestro fin.
No le faltaba razón a Nietzsche.
Pero como esto intenta hablar de cine, o eso trataba la última vez que vine por aquí, hoy quiero hacer mi particular repaso por las que son para mí las películas y los directores que mejor han sabido retratar en el celuloide el fin de nuestros días.
Sin más que añadir, que de comienzo...el fin.

(Aviso ya que algunas hablan de partes importantes de la trama, además de sus finales, así que ya sabéis qué hacer cuándo veáis una que no os suena)


Metrópolis de Fritz Lang (1927)

¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya de una de las obras maestras de la cinematografía?
Nada, por su puesto, ni que decir que su visionado está más que obligado para todo amante del cine que se precie, y más para todo aquél que se considere un verdadero amante de la ciencia ficción.
Os estaréis preguntando, ¿por qué añadirla a la lista de Apocalipsis cuando es claramente que no es un mundo que haya acabado?
Bueno, que quede claro que en un principio mi idea era el iniciar la lista con otra cinta más acorde, pero finalmente me pare ha pensarlo detenidamente y he caído en la cuenta de que claramente, aunque no se vean las bombas, la destrucción y las masacres de masas en pro de unos edificios esplendorosos y la sempiterna batalla de clases, lo que hay de destrucción y de caos lo encontramos en el terreno personal: La degradación (destrucción) total y absoluta de lo que es el ser humano a todos los niveles.
Cierto que la película acaba con un mensaje abierto a la esperanza, donde al final hay una reacción social para acabar con todo esto y empezar a construir desde cero, pero eso no deja de ser motivo para que Metrópolis sea una de las cintas con el mensaje más desesperanzado que veremos por aquí.

Cuando los mundos chocan de Rudolph Maté (1951)

Una increíble antes y ahora cinta de ciencia ficción, en la cual se nos narra cómo un planeta está a punto de chocar contra la tierra (¿alguien ha dicho Melacolía de Von Trier?) y los esfuerzos de los hombres para al menos poder salvar a parte de la humanidad mediante unos cohetes lanzados al espacio en busca de otro lugar en el que vivir. Pese a que su guión en ocasiones peque de ingenuo en según qué temas (recordemos que eran otros tiempos), la tensión y el pánico social ante el inminente choque se hacen palpables según  va avanzando el metraje, y en donde ya jugaba con el tema de la destrucción del planeta y la colonización de otros. No inventaste nada Nolan. Sus efectos especiales - merecedores de un premio Oscar en el año cincuenta y uno - pese a estar ya un tanto desfasados, siguen funcionando a día de hoy.
Guardo un especial recuerdo de esta cinta, puesto que fue una de las cintas de VHS que más alquilaba en el videoclub junto a El ejército de las tinieblas,  que casualmente también contenía ciertos toques apocalipticos cómo supe años más tarde.

El planeta de los simios de Franklin J. Schaffner (1968)
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Imaginad que volvéis a ser un chaval de diez años, os encontráis mirando embobado el televisor, en donde ponen la típica película de tarde que puedes encontrar en una cadena autonómica. El planeta de los Simios. Es la primera vez que la veis entera (antes solamente habíais visto fragmentos), así que os dejáis sorprender por este planeta hostil, habitado por monos...digo...simios que cazan a unos primitivos seres humanos y hacen pasar las de Caín al astronauta interpretado por Charlton Heston, el cual se encuentra igual o más desconcertado que tú ante tal situación que haría las delicias de Darwin. Finalmente respiráis aliviados. Nuestro héroe ha logrado escapar del maquiavélico Doctor Zaius y de los suyos adentrándose en la Zona Prohibida. Va por la orilla de la playa junto a la gachí que se ha ligado. Parece que habrá un final feliz...esperad...¿qué eso que asoma tras esa loma? ...¡¡YO OS MALDIGO!!


2024: Apocalipsis nuclear (Un muchacho y su perro o Psycho Boy and His Killer Dog) de L.Q. Jones (1975)

Olvidada cinta post-apocaliptica en la que un imberbe Don Johnson acompañado de su perro, con el cual se comunica telepáticamente - o puede que no y solamente sea un chalado -, atraviesan una tierra desértica en busca de mujeres para...sí, eso mismo, jugar a los médicos, mientras van sorteando los peligros que van saliendo a su paso (bandidos, el hambre/sed, la escasez de medios, etc).
Loca a más no poder, tanto que podía tomarse como una comedia involuntaria, pero contiene una lectura la mar de interesante sobre el ser humano, además, pese a su bajo presupuesto, ha aprovechamiento de medios ejemplar, hacen de este film un placer más que digno mientras dure su visionado.

Zombi de George A Romero (1978)

Ya tardaba en aparecer el genio que reinventó (que no creó) al zombi que hoy conocemos en nuestros días. El bueno de George dio en el año sesenta y ocho el pistoletazo de salida a esta ahora saga con la insuperable La noche de los muertos vivientes, donde empezábamos a ver los primeros coletazos de esta pandemia de origen desconocido, pero no fue hasta esta entrega cuando de verdad veíamos la verdadera magnitud del asunto. Hombres matando tanto a zombis como a otros hombres, la avaricia sobre todas las cosas o la falta de escrúpulos de ciertos personajes nos dejan ver que nosotros, y no los zombis, somo los auténticos causantes de nuestra desgracia.
Mención especial para la partitura compuesta por director Dario Argento y el grupo The Goblins que consigue su objetivo de aumentar la tensión a cada acorde (y de ser pegadiza a más no poder).
Fue "víctima" de un remake en el año dos mil cuatro (El amanecer de los muertos de Zach Snyder), el cual considero superior en algunos aspectos, pero que no incluyo aquí porque Romero siempre será Mucho Romero.

Mad Max 2, el guerrero de la carretera de George Miller (1981)

No podía faltar a la cita la segunda mejor cinta parida en las Antípodas (la segunda sería Napoleón, el perrito aventurero), en la que el director George Miller amplia, y de paso destruye hasta los cimientos, el mundo mostrado en la primera entrega, convirtiendo de paso en una figura cuasi mesiánica al letal Max (Mel Gibson), que en esta ocasión ejercía de salvador de una caravana que transporta un preciado tanque de gasolina.
Su tercera parte (Mad Max 3: Más allá de la cúpula del trueno) ahonda aún más en este futuro postapocalíptico, si bien peca de ser mucho más infantil e irregular que las dos anteriores, por contra encontramos a una Tina Turner desatada en el rol de villana.
Próximamente tendremos una ¿secuela? ¿remake? ¿mezcla? que dirige el propio Miller y con Tom Hardy relevando a Gibson en el papel del "Loco" Max. Si dará el tipo o no, no lo sabremos hasta Mayo del año que viene, pero podéis deleitaros con el tráiler en el que vemos a la bella Charlize Theron en modo Valkiria de la carretera. No me la perderé.

Blade Runner de Ridley Scott (1982)

Dirigida por Sir. Scott, y basada en la novela de Philip K Dick, al igual que ocurría con la primera película del listado, nuestra destrucción nos llegará en el terreno personal y social, aunque podemos entrever tras las nieblas que no dejan ver el sol que a la Tierra también tiene las horas contadas. En este futuro no tan futuro, el ser humano ha perdido completamente el norte hasta finalmente convertirse unas máquinas carentes de sentimientos, y son las propias máquinas las que empiezan a comportarse como verdaderos humanos, como recipientes/recordatorios de las emociones que en este futuro hemos olvidado. Aún resulta desalentador ver las gráficas muertes de los Replicantes, amén de su por mítico discurso final, y que acaba siendo el epitafio en la tumba de la humanidad.
Un servidor ha perdido la cuenta de las veces que se ha hecho un remontaje de la cinta, añadiendo unicornios, origamis y voces en off para desconcierto generalizado del personal, así que yo me quedaría con la versión que aún conservo en VHS puesto que carece de tales añadidos, haciendo que imagines lo que quieras imaginarte.
Al fin de cuentas, ¿es un sueño, no?

Creepozoides de David DeCoteau (1987)

Un grupo de desertores de la III Guerra Mundial se ocultan en un aparentemente vacío búnker científico...el resto os lo podéis imaginar.
A ver, sumarle a un director de la serie Z más casposa (reconvertido a director de porno gay soft), un guión que plagia homenajea de pe a pa al clásico Alien: El octavo pasajero, la scream queen Linnea Quigley y un bebé teleñeco mutante salido de una de las pesadillas de David Cronenberg. El resultado es Creepozoides, una de las exploits más cutremente divertidas nacidas en los ochenta.
Su ¿batalla? final te hará llorar a moco tendido...pero de la risa.

Apocalipsis de Mick Garris (1994)

Stephen King se suma a la fiesta de la destrucción de la madre Tierra y lo hace como él sabe: con páginas y páginas y páginas, hasta alcanzar unas 1536, en el que su libro más largo hasta la fecha, y que no he logrado terminar de leer por más que lo haya empezado unas cuatro veces. Por favor, no me maten.
La miniserie (que no película) dirigida por el amiguete de King, Mick Garris, que como buena miniserie dura la friolera de seis horas diez en su versión integra, pero al menos sus primeras tres horas se hacen entretenidas gracias a lo gráfico que es Garris en la descripción de la pandemia (y sus efectos) que asola el planeta y sobretodo en la construcción de sus personajes principales. Es una lástima que finalmente acabe resultando un tanto fallido dado que el resto no acaba resultando igual de entretenido debido sobretodo a esas bajadas de ritmo tan habituales para los conocedores de la obra de King, en donde el autor de Maine parece entrar en un bucle temático del que le cuesta salir hasta bien avanzada la historia, la que remata con un final en Las Vegas con el que cuesta no reírse.
Eso sí, tras su finalización Randall Flag pasará a formar parte de la lista de los cabrones más carismáticos que hayáis conocido. Os lo aseguro.

Guía del autoestopista galáctico de Garth Jennings (2005)

Que una película comience directamente con la destrucción de la Tierra por parte de unos aliens aficionados a la mala poesía, supone para mí una declaración de intenciones, y más cuando te enteras de que esta es destruida para la construcción de una autopista integaláctica. ¡PQC!
Basada libremente en la novela de Douglas Adams, en esta comedia de aventuras descubrirás que lo más necesario tras el Fin del Mundo es una toalla...¡42!

3 días de F Javier Gutiérrez (2008)

La única película española de la lista es una excelente rara avis dentro del panorama cinematográfico patrio. En ella, se nos narra la historia de un pequeño pueblo perdido de la Andalucía más desértica, que ve como en menos de setenta y dos horas un meteorito impactará sobre la Tierra barriendo todo a su paso.
Interpretada por dos grandes como Víctor Clavijo y Eduard Fernández, aquí desde el principio vemos que no hay escapatoria posible, no hay alguien (Bruce Willis por ejemplo) que en el último momento salve a la tierra del desastre...vamos, que no hay esperanza. Esto se traduce en que cada persona que pulula por este pueblo intente en última instancia hacer lo mejor o lo peor para así al menos poder morir en paz.
Recomiendo que tras acabar el visionado de esta veáis a continuación la simpática Buscando un amigo para el fin del mundo (Lorene Scafaria, 2012) en dónde se nos ofrece una perspectiva más "optmista" de esta misma historia aunque en el fondo igual de amarga.

 WALL•E de Andrew Stanton (2008)

¿Una de dibujos por aquí, que encima salen robotitos? Pues sí. Pese a todo lo que he podido oír sobre esta película, prensa "seria" mediante, considero a Wall-E una de las mejores cintas de ciencia ficción actual realizadas; ya sea por una animación increíble, unos maravillosos personajes y una historia tan trabajada y precisa que apenas se ven fisuras, nos da además un mensaje claro y conciso sobre los efectos a corto plazo de seguir haciendo el cafre con el medio ambiente.
Como dije en el apartado dedicado a Blade Runner son estos robots los herederos directos de las emociones que hemos olvidado, tales como la lealtad, el humor, la ira o el amor, y que finalmente son los encargados de nuestra salvación tras nuestra propia destrucción.
Para el recuerdo nos quedarán su primera mitad casi muda, el momento en el que el robotito de marras pasa la mano por la estela de un planeta o la batalla contra el verdadero titiritero de los humanos supervivientes, pero aviso, que tanta monería no os deje ver el monte:
En el futuro habremos contaminado la Tierra hasta el punto de hacerla inhabitable, y seremos bolas de sebo que hacen vida a través de una pantalla de ord...¡eh!...espera un momento...

2012 de Roland Emmerich (2009)

El alemán que vio arder el mundo y le gustó, Roland Emmerich, se sumó al carro de las películas nacidas a rebufo de la profecía Maya que aseguraba el fin del mundo (de ciclo en realidad), y saciando de paso sus ansias destructivas durante unos años - recordemos que a esta le siguió la película de época Anonymous, muy recomendable por cierto -, supongo que dada la gran cantidad pirotécnica desplegada para la ocasión. Aquí poco importa que tengamos actores de la talla de John Cusack, Thandie Newton, Danny Glover, Chiwetel Ejiofor o Woody Harrelson, no, aquí lo que prima es destrozar (Los Ángeles), destrozar (La Casa Blanca con un portaaviones), destrozar (el parque de Yellowstone) y destrozar (pijas a lo Paris Hilton), y si queda alguna piedra, destrozarla hasta que no quede rastro alguno.
Argumentalmente no dará ni para rellenar una servilleta, pero reconozco que entretenida lo es y mucho.

Vanishing on 7th Street de Brad Anderson (2010)

Hasta ahora sólo había puesto en esta lista películas buenas, películas que en mayor o en menor medida nunca calificaríais de malas...pues bien, ahora le toca el turno a la película que me hizo salir de la sala durante su proyección en cierto festival de cine internacional.
Brad Anderson, al que yo tenía por un buen director gracias las correctas Sesión 9, The machinist o Transsiberian, ofrece aquí su cara más sosa y aburrida con este film, el cual he de admitir que posee un principio interesante en donde se nos muestra esa "oscuridad" creciente, ese Fin de todo que va engullendo a todo ser que se cruza por su camino. Y ya. Pasados esos veinte minutos nos encontramos ante la nadería absoluta, aderezada por unos intérpretes a los que solamente les falta bostezar - sé que es ir a lo fácil, pero el en otro tiempo maestro Jedi, Hayden Christensen, está con un rictus facial que le dura todo el metraje -, y una trama que de lo rápida que va no acabaría ni por sustentar a un corto.
Recomiendo encarecidamente su contrapartida gamberra Juerga hasta el Fin (Evan Goldberg, Seth Rogen, 2013), donde son las estrellas de Hollywood los que se enfrentan al Fin de los Días.

Bienvenidos al fin del mundo de Edgar Wright (2013)

Como cierre de esta lista pongo este también cierre de una trilogía, la del Conetto en este caso, que el diretor Edgar Wright y los actores Simon Pegg y Nick Frost iniciaron hace más de diez años con la sublime Zombies Party, en donde una pandilla de amigos de juventud se reúnen para volver a su pueblo natal para así completar la milla de oro, que comprende todos los pubs de la localidad (y que acaba en el bar El fin del mundo), ya que en sus años mozos no pudieron acabar.
Aliens, robots, damas en apuros y mucho alcohol en una comedia con sabor a nostalgia, ya que no puedes evitar pensar que sin duda esto es el fin; el fin de una etapa junto a estos tres locos británicos.
Tal y como dicen en un momento el personaje de Nick Fort, nunca hubo una peor resaca, y sí: seguramente como esta jamás la ha tenido nadie.

Y hasta aquí mi especial Apocalipsis, espero que os haya gustado y sobretodo recomendaros que veáis todas las películas que podáis. No vaya a ser que en verdad el Fin esté cerca...

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