ESPECIAL NAVIDAD: Dia 1. Pesadilla antes de Navidad (1993) de Henry Selick.

DIA 1: Bombón de Chocolate con sorpresa de calabaza



Para comenzar este Especial Navidad -a partir de ahora EN- desempolvemos el Calendario de Adviento -desde ahora CDA- y tengamos una review por decirlo de alguna manera típica ¿Para qué comenzar con algo complicado y/u oculto? Se trata de servir algo dulce, suculento y atrayente… en definitiva, de crear hype. Y esta es la película perfecta para ello.
La película nos cuenta la historia de Jack Skellington, el Rey de las Calabazas y habitante de la ¿dimensión? de Halloween, y como encuentra –tras una resaca de ego- un acceso a otros mundos festivos. Y entre estos mundos, decide entrar al de la Navidad, donde Jack se quedará fascinado por el color y la magia y decidirá “invitar” a Santa Claus a la Ciudad de Halloween para que les ayude a celebrar la Navidad.



Ante todo, cabe decir que estamos ante un musical de animación con todas las de la ley. Aún vista a día de hoy -21 años después- la técnica de animación usada por Burton y Selick - aquí mi Capitán Obvio interno me obliga a recordar que la película no está dirigida por Tim Burton sino por Henry Selick-  no ha perdido ni un ápice de su encanto. Un ejemplo de esto es que si vas a cualquier tienda de memorabilia o cultura pop encontraras por lo menos un estante dedicado a merchandising de la película.
En cuanto a la película, decir que durante sus primeros 40 minutos –más o menos hasta el momento en el que Jack tras “invitar” a Santa Clavos trata científicamente de descubrir el significado de la Navidad-  tiene un ritmo endiablado, con uno de los mejores arranques que haya dado el cine musical. Pero llegados a este punto en cuestión, la narración se vuelve un tanto farragosa, levantando el vuelo durante las secuencias del reparto de juguetes y durante el enfrentamiento con el malvado accesorio de turno. Pero concluyendo con un número musical entre Jack y Sally que restan brillantez al resultado final del conjunto.




Aún y todo, estamos ante un film más que notable, perfecto para comenzar una maratón de cine navideño, con unos personajes y números musicales antológicos que te dejarán tarareando mucho rato después que aparezcan los títulos de crédito.

¡Ah! Y por cierto, el doblaje al español –de diálogos y canciones- no solo no desmerece al original, si no que en opinión del que esto escribe lo mejora de manera más que considerable. 

Comentarios