VHS: Viral (2014) Varios directores.



Venía anunciándose desde hacía bastantes meses con su hype, avances, tráiler… Todo parecía anunciar un producto de gran calidad como las dos primeras cintas de la saga VHS… Pero la espera en verdad, no ha valido tanto la pena. Podemos decir que estamos ante una cinta descompensada. Aunque en honor a la verdad, esto es lo primero que viene a la cabeza con las llamadas películas por episodios. Desde “Las tres caras del miedo”, “Fantasia” o “El más allá” hasta las más modernas “Animatrix”, “Creepshow” o “Los tres chiflados”.  Pero lo que en estas cintas es a veces una historia que es la oveja negra que desengalana el resto o un par de historias que no tienen todo el lustre de las anteriores, en esta son cuatro historias muy diferenciadas en cuanto a calidad, tanto que hasta parecen pertenecer a películas diferentes. Pero… vayamos por partes.



La primera sección de la que se debe hablar es la  historia que hace de hilo conductor de la cinta. Su título es “Vicious Circles” y su director es Marcel Sarmiento, autor de la deleznable “Deadgirl”. En esta historia tenemos una persecución policial a un coche de helados que secuestra a la novia de un capullo, y que irá en su búsqueda. Esta es sin duda la peor de las historias conductoras de la saga VHS. No hay ningún susto, ningún momento de suspense. Tan solo tenemos las trampas típicas de estas películas: errores de tracking en una cámara digital, nieve en una cinta HD… Y tan solo resaltar algún momento gore, pero por supuesto hecho por CGI.
La primera historia completa que nos mostrarán es “Dante the great”, dirigida por Gregg Bishop director de la reivindicable y divertidísima “Dance of the dead”. La historia –que bien hubiera podido dar para un largo- es tal como sigue: Dante es un redneck que se entretiene haciendo trucos de manos, cosa que no se le da nada bien.  Pero, un día encuentra una capa que según él perteneció a Harry Houdini y que le ayuda a convertirse en el mejor ilusionista del mundo. Pero esta capa oculta un oscuro secreto. Esta es sin duda la más redonda de las historias que  nos ofrece el film. Una historia muy profunda –si se pilla el doble sentido lovecraftiano- con algún susto que otro. Las actuaciones son más que correctas, destacando a Justin Welborn – “The signal” “Destino final 4”- como el mago del título.
Tras esta, tenemos “Parallel monsters” de Nacho Vigalondo. Me encantaría odiar este episodio, ya que el de Cabezón de la Sal me parece un idiota supino. Pero por alguna extraña razón ha creado una historia más que correcta. Aún y todo existe un pero muy grande y es que mientras la veía no dejaba de tener la sensación que esta historia podría haber sido una de las grandes de la saga, a la altura de la de la vampira de “VHS” o la secta de “VHS 2”. Pero el director cántabro debía de aderezar una historia de portales interdimensionales con su asqueroso sentido del humor –muestras del mismo es la escena del jacuzzi o el mismo final-, que hace que un corto que podría haber sido sobresaliente se quede tan solo en bueno.




La tercera historia –y por suerte última, por que como espectadores aún nos queda por ver el final de “Vicious Circles”- se titula “Bonestorm”, pero bien podría haberse titulado “Patinadores gilipollas van a Tijuana”. Está dirigida por Justin Benson y Aaron Moorhead, realizadores que hasta el momento no habían hecho nada digno de mención, y que siguen en la misma tesitura. La historia es de lo más estúpida. Tenemos a una panda de idiotas en monopatín a los que no les deseas nada salvo que algo malo y doloroso les ocurra. Aparecerá de la nada un tío que han contratado para hacer un video con sus saltos y demás chorradas. Estos están en California pero deciden ir a Tijuana a patinar… lo más normal del mundo… si eres un retrasado mental. Y claro, llegarán e irán justamente al lugar donde unos locales están haciendo un ritual pagano que hará que aparezcan esqueletos en hábitos que harían que Amando de Ossorio se revolviera en su tumba. Y estos idiotas se defenderán con petardos y sus patines de la legión de esqueletos más manazas que se ha visto en una pantalla. Ojala hubiera aparecido Ash con su escoba de fuego y se los hubiera cargado… a los esqueletos también.
En definitiva, estamos ante una película que tan solo tendrá cierta repercusión por tener el las letras VHS en su título, pero que le hacen un flaco favor a una franquicia que nos regaló momentos de buen cine de género.



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