Lo + Prohibido: Nekromantik (1988) de Jörg Buttgereit


El amor en tiempos de la necrofilia.

Continúa el repaso a las películas que pude disfrutar en el maratón Lo + prohibido que aconteció en el Artistic Metropol de Madrid, y hoy toca la que sin duda fue uno de los platos fuertes de la parrilla de ese día:
Nekromantik.

La película nos narra la historia de amor (sí, amor) de Rob y Betty, unos necrofilicos que sacian sus deseos más bajos gracias a que el primero trabaja en una empresa de limpieza que se dedica mayormente a la retirada de cadáveres. 
Lo que su director y guionista Jörg Buttgereit nos trajo fue el mismo esquema de las películas de amor, incluyendo las escenas de enamoramiento y desamor, sólo que pasadas por el filtro del Gore convirtiéndola en una rara avis dentro del género. Ver la típica escena donde el protagonista es dejado tras una fuerte discusión, puede que todo el mundo recuerde mil y una películas, ¿pero y si os digo que el protagonista, aparte de quedarse hecho un trapo, asesina a un gato, una puta y a un enterrador que pasaba por ahí? Eso ya no, ¿verdad? Y por cierto, no se ahorra en almíbar, como se puede apreciar cuando vemos las escenas oníricas donde Rob pasea por un campo pegando grititos, y que son de una vergüenza ajena impresionantes.
En cuanto al maquillaje y a los efectos gore, decir que aún cumple bastante bien. Es cierto que ya cantan un poco, en especial la escena del accidente del principio, pero lo cierto es que aún ese cadáver descompuesto sigue causando que el estómago te de un vuelco a día de hoy. No podemos decir así de los momentos de recogida de cadáveres, donde se ve a la legua, y más si has estudiado un poco de anatomía, que la mayoría no dejan de ser restos de carnicería.
De los actores sólo decir que son lo peor del film. Todos muestran unas reacciones que de forzadas son graciosas a más no poder, en especial la actriz que hace de Betty es para matarla (además da un ascazo), y solamente demuestran algo de tablas, y de estómago, en las escenas escabrosas donde juegan con el cadáver...y su ojo juguetón.  
El director Jörg Buttgereit, fue uno de los exponentes dentro del ultragore alemán, centrando el grueso de su carrera dentro de los ochenta y principios de los noventa. Destacan en su filmografía  El rey de la muerte, Hot Love o Scharmm: Into the mind of a serial killer, título tras el cual se escondía un exploit bastante apañado de Henrry: Retrato de un asesino. Dos años después, y ya sin los actores de la primera parte, dirigió una secuela con más medios llamada simplemente Nekromantik 2, en donde la protagonista era una enfermera necrofiílica, que es quien desentierra el cadáver de Rob. Tenía algunas escenas durillas - amputaciones mediante - y una mejor factura técnica, pero incluso con eso no consigue ni llegarle a la suela a la primera a nivel de sordidez.

En resumidas cuentas, la recordaba con un poco más dinamismo pero sigue resultando igual de enferma que la primera vez que la vi. 
Para sufrir y disfrutar.

Nota: 6/10

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