#Chef (2014) de Jon Favreau


#Chef nace como la apuesta más personal de Jon Favreau en sus años como director. Una modesta comedia, de presupuesto limitado con la que el director de Iron Man pretende desligarse de las superproducciones de acción o las destinadas al público infantil, las cuales le aportaron éxitos y batacazos a partes iguales. Supongo que fue a raíz del fracaso comercial de Cowboys vs Aliens  y de su salida de la saga Marvelita, cuando se dio cuenta que necesitaba un respiro tras tanto pin pan pun. Así que presto, Favreau consiguió una reducida cantidad de dinero, agarró a cuánto amiguete tenía y decidió embarcarse en esta agradable comedia, que, sí, para variar hace gracia sin necesidad de usar el recurso del cacaculotetapedopis (el cual adoro, pero es una novedad) y sobretodo tiene alma. 
Chupáos esa hermanos Farrelly.

A fuego lento

Un cocinero es despedido tras una mala pasada con el encargado del restaurante en el que trabaja. Sin desanimarse, decide abrir su propio puesto de comida (las camionetas típicas de los USA) con el que va triunfando entre la gente, y sobretodo volviendo a unirse a su familia.

Cuesta creer que hoy en día se facturen comedias de este tipo. La mayoría están fagocitadas por el humor políticamente incorrecto y de muy mal gusto con el que  las productoras creen gustar al público...y bueno, aciertan a la mitad. La mayoría se han vuelto repetitivas y algo pasadas de rosca, así que es raro ver que una comedia vuelva a las raíces del humor, y rescate ese aroma puro mediante una historia que, aunque no invente nada, sí logra dar en el blanco no pocas veces sin pasarse de blando o de socarrón. Favreau se descubre como un director capaz de mostrar una historia que podría haberse pasado de blanda (escenas conel niño) o de mil veces vista (el final), dando para ello su buena mano en el manejo de la acción. Para mí que se deje de tanto Iron Man y se dedique sólo a comedias.

El elenco con el que cuenta el film es para aplaudir. El poder de convocatoria mostrado por Favreau, que, como si fuera un Santiago Segura de la vida, ha reunido a una cantidad enorme de amiguetes. Ver a actores de la talla de Dustin Hoffman, Sofía Vergara, Scarlett Johansson o Robert Downey Jr desfilando ante la pantalla siempre es de agradecer, además, más aún si es haciendo unas interpretaciones muy correctas. 
Otro tema es el protagonismo que se concede Favreau, que aviso ya, el amigo no lo hace mal, pero es que siempre le he visto como un excelente secundario (Te quiero tío) o quizás con un protagonismo más coral (Very Bad Things), y que aquí, pese a todo, el protagonismo debería haber recaído en otro actor y haberse quedado únicamente en labores de dirección o de secundario para que hubiera salido un resultado más redondo.
Por cierto, Sofía Vergara, te quiero.

En resumidas cuentas, una comedia que quizás le pese el tener un humor demasiado blanco, pero lo cierto es que es muy entretenida, tiene unos personajes trabajados y una historia de autosuperación que, pese a tener un mensaje la mar de tópico, nunca nos viene mal.
Infinitamente superior a muchas comedias actuales.

Nota: 8

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