Cropsey (2009) de Barbara Brancaccio y Joshua Zeman.



Este documental plantea una premisa: ¿Y si una leyenda urbana fuera cierta? La leyenda de Cropsey se sitúa en Staten Island, justo enfrente de Manhatan. Cropsey era un demente que vivía en un hospital abandonado y que por la noche secuestraba a niños. Es decir, un trasunto de hombre del saco.  Todo parecía formar parte de la típica leyenda urbana que se cuenta para aleccionar a los niños de no ir con extraños y a los padres para no dejar a sus hijos solos.

Staten Island tenía fama de ser el vertedero de Nueva York, donde además de dejar tirada la basura también tiraban a los miembros de la sociedad que, según los parámetros de la época no estaban hechos para vivir en la moderna sociedad norteamericanas. Por ello, comienzan a crearse frenopáticos u hospitales de tuberculosos, donde los pacientes no iban a curarse si no a morir. Así que parecía un lugar propicio para que surgiese una historia de este tipo.






El documental comienza con los directores - Barbara Brancaccio y Joshua Zeman- realizando una investigación de campo con la gente del lugar sobre su opinión sobre Cropsey: el origen del personaje, de donde surgió, su modus operandi… Pero aunque la mayoría usa el típico tonillo de “esto es un cuento de viejas”, el miedo está en el aire porque detrás de el nombre Cropsey se oculta algo mucho más terrenal que el fantasma del loco que vi envía la fábrica. Esto es debido, tal y como se nos muestra, a que en la zona se dieron una serie de desapariciones de niños en los años 80.
Andre Rant es el acusado al que detienen –cuyos ojos en primera plano hielan la sangre más que cien slashers juntos- por la desaparición de los chavales. La policía comenzara a tirar del hilo y finalmente es metido en la cárcel por un total de 5 muertes.
Tras esto, los investigadores hacen un salto hasta 2004, cuando Rant vuelve a juicio por un sexto asesinato. En este momento comienza una bajada en el ritmo de la película ya que se centran en una serie de detalles que parecen no llevar a ningún sitio.
Posteriormente, se establece una conexión entre Rant y una secta satánica y se comienza a ver a Rant más en el brazo ejecutor de un grupúsculo que en un loco solitario. Aquí es donde la cinta comienza otra vez a remontar.
El último tramo de la película se centra en el intento de los investigadores por contactar con Randt y conocer su parte de la historia. Y finalmente entrando en la mencionada fabrica, para ver con sus propios ojos si Cropsey existe o no.








Lo primero a decir, es que estamos ante un documental, y como tal tiene carta blanca en cuanto a la narración. Pero en mi opinión, en este género lo que si debe de cumplir es tener una premisa interesante. Y esta cinta la tiene. Lo que ocurre es que al poco tiempo la deja de lado, centrándose en el típico documental de asesinos y juicios. Afortunadamente, Joshua Zeman volverá con una premisa similar en su siguiente trabajo “Killer Legends”, centrándose en el concepto de buscar los orígenes de numerosas leyendas urbanas que triunfan en USA y cuya reseña aparecerá en esta misma web de aquí a pocos días.
En cuanto a esta cinta, la dividiría en dos partes, la ya dicha mencionada de los juicios y la parte de la investigación de la leyenda. Esa es en mi opinión la mejor parte de la cinta. Es la parte que puede ponerte cierto miedo en el cuerpo. Pero con condiciones: Si vives en una gran ciudad, donde todos son edificios nuevos y hay gente por todos los lados, es posible que no te diga nada y que incluso te parezca un pegote. Pero si como en mi caso, vives en un pueblo pequeño, a pocos minutos de un bosque y una fabrica como la que visitan los realizadores, tendrás un pequeño aire frío recorriéndote el cogote, por que sabes que a 10 minutos andando tienes un lugar parecido y, quien sabe, puede que el primo de Cropsey esté esperando a que lo visiten.

En definitiva, un buen documental para los que les guste el género, aunque también a veces es algo tramposo y confuso. Para los primerizos les recomiendo que vayan directamente a ver “Killer Legends” y luego vuelve a ver este premiado “Cropsey”.






Comentarios