Relámpago infernal (2009)


Menuda delicatessen os traigo esta tarde pequeños McFllys.
Zapeando por la ingente cantidad de canales que ofrece la TDT, me paro en Cuatro, la única cadena que a día de hoy aún pueden satisfacer mi apetito por la ciencia ficción chusca con su amplio catálogo de films, compuesto su mayoría por películas del canal SyFy, otras de la productora Asylum y, por desgracia, unas pocas producciones de la Full Moon.
Cual es mi sorpresa cuando nada más poner la cadena veo la cara del mítico Kevin "Hércules" Sorbo, al que creía participando únicamente en producciones de corte cristiano tras su conversión, enfundado en un uniforme de sheriff procedente de la América profunda, y enfrentándose a un ente antropomórfico compuesto por rayos (!!!).
Que coño, esta película tendría que caer. Oh, sí.

¡RAYOS Y CENTELLAS!

El argumento es el siguiente: Una serie de extrañas tormentas aleatorias asolan las tierras de Kansas, en especial un pequeño pueblo llamado Roscoe, que pronto se verá atacado (???) por una megatormenta (¿y una ultra tormenta no hay?) en pleno Festival de la Calabaz...¿sabéis? creo que ya he sobrepasado mi límite de exclamaciones e interrogantes por lo que resta de mes, así que el resto mejor me lo ahorro porque también tiene telita. 
El guión, pese a ser bobo a mas no poder, no da lugar a equivoco y nos muestra desde el principio sus cartas, ahorrándole al espectador explicaciones, giros y demás mierdas sorpresivas que podrían ralentizar la acción. No. Aquí vamos a ver a un bicho que controla las tormentas para su placer, es decir, asesinar a lugareños normales y corrientes a base de descargas eléctricas echas con el paint. Debe de ser que los millonarios no son su tarjet.
En el reparto hay pocas actuaciones que merezcan la pena ser destacadas. En ocasiones alegran un poco la función el sobreactuado David Scholfield ("Gladiator") con su cazatormentas de pasado trágico, que transita en la fina línea que separa al airado pasivo del airado pasivo-agresivo, y un intenso Kevin Sorbo en el papel del sheriff protagonista, que aquí parece no olvidar sus años dorados en el pellejo de Hércules, conservando su sempiterno rictus facial. El resto alcanzan las cotas de pasotismo y de vergüenza ajena que se pueden esperar de esta clase de producciones, destacando Todd Jensen, un especialista en esta clase de películas, interpretando al alcalde del pueblo y que resulta asesinable desde su primera aparición en pantalla.
Entre las escenas para el recuerdo destacan la primera aparición al estilo Mad Max del cazatormentas, el ataque en el hospital o el climax durante la celebración, en la que acontece una de las más divertidas escenas de matanza al por mayor filmadas por el canal SyFy. Pese a su montaje aparatoso y a un tembleque camaril apabullante, en esta escena tiene cabida desde electrocuciones a través del móvil, desprendimiento de fachadas, muertes por pisar un rayo (!) y remata la jugada esa batalla final contra el ¿Monstruo? ¿Alien? responsable de este fenómeno. Además, al final palma el insoportable del acalde, una pena que esta muerte no llegue a ser demasiado dramática. Sin duda lo mejor del film.
El director es Gary Jones, un director de segunda unidad con jugosos títulos en su haber como son "Puppey Master vs Demonic Toys" y "Alien Apocalypse", y que aquí, visto su pobre resultado final, hubiera sido mejor el haberse quedado en la retaguardia. Vale, ni los medios son los mejores y ya no digamos el equipo que tendría a su disposición, pero joder, hay detalles de novato inadmisibles, como la primera escena en la casa del sheriff donde la cámara queda frente a un foco impidiendo que veamos a penas a los actores que aparecen en escena, por no hablar de las escenas de acción causantes de los momentos más risibles y a la vez desconcertantes de la cinta, al no ver nada de nada por ese tembleque crónico que le da. Una pena que haya acabado así la misma persona que se encargó hace unos años de los efectos de "Evil Dead II" y "El ejército de las tinieblas".
Antes de finalizar decir lo obvio: esta película una autentica mierda, como casi todas las que suele factura el canal SyFy. Dirección de (amarga) risa, un guión salpicado por frases y situaciones escritas por un interno de Arkham, actores que fijo ni saben dónde se encuentran y unos efectos especiales indignos hasta del Spectrum. Eso sí, el buen rato que podéis pasar es infinitamente mayor a la de cualquier película actual con mayores medios.
Por mí que sigan estas producciones tanto de SyFy como de Asylum en tierras búlgaras.

NOTA: 2 (en diversión un 10)



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