Especial: Cinco finales cliché.


Sí, joder, está muerto
Cuando estoy haciendo una crítica, comento en el podcast o simplemente estoy hablando con los amigos sobre la película que acabo de ver, siempre hago especial hincapié en su final. Una seña de identidad que me ha canjeado la etiqueta de puntilloso-tiquismiquis entre los que me acompañan al cine, ya que lo analizo de manera exhaustiva, y, algunas veces, independiente al resto del film. Eso hace que algunas películas, pese a haberme encantado, como por ejemplo las sobresalientes "Los Vengadores" (Joss Whedon 2012) o "Django" (Quentin Tarantino 2013), he llegado a cagarme en ellas por sus finales, a los que considero demasiado irregulares, o directamente flojos, si llegan a compararse con el apabullante espectáculo ofrecido durante todo el metraje.
¿Qué le vamos a hacer? Soy un excéntrico.
Pero como dice mi madre no hay mal que por bien no venga, puesto que esta irritante peculiaridad ha hecho fijarme en las similitudes entre muchos de los finales de los films. Unos clichés típicos, si preferís llamarlos así, que acaban por repetirse casi hasta el infinito en esta clase de productos destinados a saciar el hambre de frikerío de nuestros cuerpos serranos. Ya sea la intentona de hacer un final rompedor, sorprendiendo al espectador, o darle un toque de originalidad, aunque algunas veces, demasiadas, dan más pena que lo anterior.
Sin más dilación pasaré a enumerar este Top 5 de finales cliché, que pese a que algunas veces pequen de bobones, son los que más gustan ver en pantalla.
Aviso que hay spoilers de los gordos. No se diga que no digo las cosas.

5º- ESTE MUERTO ESTÁ MUY VIVO.

Este final suele darse sobretodo en las películas de terror: El asesino se levanta cuando le creíamos muerto y aparece (o no) como susto al final. "Halloween" (John Carpenter 1978), "Viernes 13" (Sean S. Cunningham 1980) o "Carrie" (Brian De Palma 1976) son pioneros de este final cliché, causando un susto mayúsculo entre el entregado público de la época, y de paso causar furor en el boca oreja. Era pre internet, ya se sabe.
Con el paso de los años este final se hizo usual, ya no solo en las producciones de terror era una seña de identidad, si no que iba pasando ocasionalmente al, por ejemplo, género de aventuras con "El secreto de la pirámide" (Barry Levinson 1985) o "Vidocq" (Pitof 2001), haciendo que este recurso se fuese refinando con cada aparición, hasta finalmente convertirse con el paso del tiempo en un punto y final de altura para toda clase de películas.
Por mucho que pueda decir sobre este final, lo cierto es que es el menos cliché de toda esta lista. A mi modo de ver, con el tiempo este final se ha sabido adaptar tanto a la época como a los géneros en los que aparecía, logrando que en ninguna de sus apariciones pareciese estar viendo el mismo final una y otra y otra vez en bucle, pero bueno, necesitaba llegar a cinco, así que...

 4º-  FLASHFORWARD.

En la reciente muestra SciFi, que tantas alegrías y críticas ha dado a esta página, se pudo ver una película llamada "Rigor Mortis". En ella los asistentes reunidos en la sala pudimos comprobar con asombro que, tras mucho marear la perdiz, su final era volver al principio y hacer una cosa diferente. Un ¿...y sí? de manual que casi rozaba las dos horas de metraje, dejando a más de uno irritado (comprensible) e incluso furioso (aceptable)...o dormido directamente, pero eso porque la película es muy espesa.
También llamado "el recurso Next", este final en el que se da marcha atrás al reloj, volviéndonos a poner desde el principio del film, se usa sobretodo para hacernos ver al menos dos posibles variantes de una misma historia, más o menos como cuando a finales de los ochenta a Marvel le dio por hacer historietas "What if...?" con sus historias más representativas, solo que en estos films suelen ser el final su principio.
No se podría decir que este sea un mal final, incluso en su momento reconozco que te dejaba picueto en la butaca, pero el paso del tiempo, la sobrexplotación y sobretodo la torpeza de los directores al elaborarlo, hicieron que este recurso quedara relegado al cliché puro y duro.
Os recomiendo la reciente "Monsoon Shootout" de Amit Kumar para ver un buen empleo de este final y el juego que puede dar.

3º- ¿SABÉIS QUIÉN ES EL ASESINO? ¡YO!

Atentos que vienen curvas.
¿No os jode cuando en las películas de terror, tras pasar toda la película sospechando en un personaje, y por fin, tras haber afirmado "el asesino es este", se desvela y resulta en realidad que el asesino era el protagonista?
A mí mucho.
Me pasó con "Vidoc" (2001), con la mierda esa de "El Escondite" (2005) o con "Saw VII" (2010), películas a las cuales no tengo nada de aprecio (bueno, a "Saw" algo), pero es ver ese final tan mierdero, que pone de manifiesto la pereza de algunos guionistas al tratar de hacer algo, según ellos, sorprendente para el espectador cuando de verdad están haciendo el ridículo.
Como podéis comprobar, el final cliché más odiado por un servidor, y no merece la pena extenderse más.
Pura mierda.

Como sufro.
2º- EL TORTUOSO CAMINO DEL HÉROE.

Hasta que Marvel dio el campanazo con el film "Iron Man" (Jon Favreau, 2008) y demostró que un superhéroe también podía ser divertido a la par que complejo, los héroes eran mostrados como seres torturados y apenados con la cruz de ser especiales en un mundo que bla bla bla...ya sabéis la monserga.
Los X-men (Bryan Singer 2000-2004) eran aberraciones adictas al latex en un mundo que les odia, Hulk (Ang Lee, 2003) tenía problemas paterno filiales y no podía echarle un polvo a Betty Ross a riesgo de reventarla (¡¡Muerte por KIKI!!), Superman (Richard Donner y Brian Singer 1979-2006) no podía estar con Lois Lane porque...porque era una petarda con voz de pito, y ya no hablemos de Batman, que en todas sus versiones es un pupas millonario traumatizado de por vida.
Como podéis ver es una vida torturada la de estos héroes, consideran incluso que sus poderes son taras en vez de dones...pero no entraré en ese tema (por ahora), y pasemos sin más dilación en ese final cliché que tienen casi todos estos films.
A ver si os suena la siguiente escena.
"Plano fijo del héroe. Mira al horizonte, aceptando su rol de héroe. Tras la cruenta batalla final contra su némesis ha comprendido que el mundo le necesita aunque le odie. Pese a las pérdidas personales ha de continuar. Su pasado, lo que era, ya no existe. Ya no. Tú eres (insertar nombre del héroe). Fundido a negro".
Si los guionistas añaden a esta la muerte trágica de un  familiar, amigo, novia o perro, aumenta un 1000% su nivel de clichismo. Un plus si el héroe mira a cámara mientras se le escapan unas lágrimas.
Este final puede resultar a día de hoy un pelín forzado, sobretodo teniendo en cuenta que el cine de superhéroes ha cambiado a raíz de la mentada "Iron Man", pero no sería justo restarle su valor a un épico final para la lucha interna de un humano que por fin acepta su faceta de héroe.
Si no os gusta, siempre os quedará el final de la no menos magnífica "Supersonic Man" (Juan Piquer Simón, 1979). Menuda delicia.

2º- ¿MUERTO O DE PARRANDA?

¿Os acordáis la cara de besugo que se os quedó tras el final de "El sexto sentido" (M. Night Shyamalan, 1999), cuando os fue revelada la no-vida de Bruce Willis? A más de uno dicha revelación le dejó atónito, considerado aún a día de hoy como el final que nadie esperaba, además de convertirse en un referente en el que varios guionistas de la época vieron un filón para dar un broche de oro a sus libretos. Listos no hay que negar que eran.
Si bien Amenabar dijo por activa y por pasiva que el final de su película "Los Otros" (2000) no estaba "basado" en el final del "Sexto sentido" (y un cojón), lo cierto es que poco después varios autores sí hicieron un corta y pega bastante escandaloso, aunque sin el efecto sorpresa, y calidad por qué negarlo, poseía el film de Shyamalan. A voz de pronto me viene a la cabeza el magnifico (por cazurro) film "Dead End" (Jean-Baptiste Andrea, 2003), que nos narra el infernal viaje en coche de una familia disfuncional, donde para más inri el padre es el mismo que el de Laura Palmer, y que durante su tercio final se sube al carro de muertos con ganas de vivir, tras un giro de los acontecimientos bastante rocambolesco. Lo más peculiar de este ejemplo es que la película podría haber tenido un final normal, sin añadir este giro, hubiese quedado un cierre mucho mejor.
Muchos lo califican de tramposo y a veces innecesario, y sí, lo cierto es que no les falta razón, pero si algo se puede defender de este final es la cara de besugo que se nos queda tras ver que, sin darnos cuenta, nos la han vuelto a colar.

1º- LA VIDA ES SUEÑO.

Sí amiguitas y amiguitos, tras sopesarlo durante horas, sin dormir gracias a la ingesta de litros de café, he llegado a la conclusión de que no podría haber un número uno mejor. Con todos ustedes El final cliché empleado por los guionistas cuando se les acaban las ideas. El recurso final de los vagos cuando se dan cuenta que no saben darle matarile a una historia que, por H o por B, se alargó hasta el hastío...básicamente por dinero.
Hablo de mi favorito TODO HA SIDO UN SUEÑO.

No sonríen, se ríen de ti.
También conocido por estos lares con el nombre de "Síndrome de Diego Serrano", este final consiste en que Todo lo visto anteriormente - todas las vivencias, todas las explosiones, todos los polvos, todas la muertes...-, ha sido producto del algo tocado subconsciente del protagonista principal. Forzando hasta el límite humano la fase REM, crea una trama elaborada en la que abundan los giros de guión, en la que destacan la cantidad de personajes secundarios con tramas independientes a la principal, y que también se cierran con este final cliché.
Lo mejor y lo más increíble de este cliché, aparte de la duración del sueño que haría las delicias de los protagonistas de "Origen" (Christopher Nolan, 2011), es el momento en el que el protagonista despierta del "sueño", donde recuerda todo lo sucedido, incluso los pequeños detalles, si no recordad el mítico "Tú estabas ahí, y tú...y tú" que espetaba la pequeña Doroty durante los minutos finales de "El Mago de Oz" (Víctor Fleming, 1939). No sé que es lo peor; recordar que sigues en un mugriento Kansas en color sepia, o que todos tus parientes y amigos piensen que estás como una caja de cencerros.
Con toda la (poca) pena de mi corazón, reconozco lo obvio: Salvo contadas ocasiones en los que funciona, este final ha quedado quemado tras darle tanto uso. Puede ser que al principio fuera una idea novedosa, pero el paso del tiempo lo ha ido desgastando hasta quedarse en una parodia a la que recurrir cuando se agotan las ideas. Con todo, sigue siendo un mítico final cliché, merecedor del primer puesto.
En otras palabras; el sueño de la razón ya no sólo provoca monstruos, si no finales para los argumentos de ficción.


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