Joyland (2013)


Un libro que hay que leer, y que hay que tener.


Desde más bien pequeño estoy acostumbrado a la lectura de género de calidad gracias al tipo que se esconde tras el nombre de Stephen King, o Richard Bachman, según le pille. Salvo en contadas ocasiones "Cell" (2006) o "Buick 8, un coche perverso"(2002) los relatos, cómics y sobre todo novelas que salen de sus dedos marcan y te hacen pasar un buen rato abstraído, te hace salir de tu mundo para integrarte en el suyo. Un mundo en el que tanto personajes como argumentos se enlazan correctamente para crear historias inolvidables, terroríficas y estimulantes. Pues bien, con este "Joyland" nos enfrentamos a un integrante del "Top 3" de lo mejor que ha escrito King en los últimos quince años. Relata en primera persona una historia basada en una época pasada, los 70 exactamente en Carolina del Norte, narrada por un protagonista que se encuentra en la transición entre la adolescencia y la edad adulta y que es ayudado por un empleo para superar esa transición. Tanto el protagonista, Devin Jones, como el resto de personajes están bien construídos y evolucionan con la historia según pasas las páginas, algo que es de agradecer. Se trata de un acercamiento al atractivo mundo de los parques de atracciones veraniegos en EEUU con subtramas paranormales y policíacas, una gozada.
El libro te atrapa según avanza más y más y las incógnitas que se plantean, lejos de resolverse, aumentan con el paso de los capítulos. Como acostumbra a hacer el novelista de Maine, incluye aquí de nuevo entre los personajes un infante con deficiencia física pero con gran poder mental y/o de médium como ya nos mostró en anteriores ediciones como por ejemplo en "Posesión" (1996) o en "El Cazador de Sueños" (2001). ¿Qué clase de trauma de esconde detrás de esta creación de personajes tan definidos? El caso es que tras esta publicación el maestro del terror literario le hizo su propio homenaje a esas abruptas publicaciones cincuenteras que tanto han inspirado al escritor.

Se desconoce si por el momento "Joyland" contará con su obligada adaptación cinematográfica, pero como buena obra de King que es, seguro que acabará llegando. La esperaremos con ansias y eso sí, a ser posible que esta vez no sea realizada por el excéntrico Mick Garris.

En definitiva, dejad de leerme a mí y leer a King que seguro será mucho más provechoso. Y si en este caso además de leerlo podéis haceros con un ejemplar mejor que mejor, ya que esta novela es de las que tienen que figurar en las estanterías de todo buen aficionado que se precie a la literatura fantástica de altura.