ESPECIAL MUESTRA SYFY 2014: Sesión triple.




Continuamos el repaso a las películas que pude ver en la reciente Muestra SyFy de Madrid con dos de los platos fuertes del evento:
"Rigor Mortis" de Juno Mak y "Coherence" de James Ward Byrkit.
Ambas películas, a parte de ser muy diferentes entre sí, puesto que la primera es una película de fantasmas orientales (con todo lo que conlleva) y la segunda una ciencia ficción de andar por casa, lograron dividir al público asistente, entre los que no entendieron ni papa de lo que nos querían contar Mak y Ward, poniéndolas de vuelta y media, y a los que les acabo por gustar incondicionalmente.
Bueno ¿y en cuál de esos dos bandos me encuentro yo? Pues...mirad, mejor no perdamos tiempo, y paso a despiezar sin miramientos estos dos films.
Ah, sí, también comento el intento de hacer un found footage en el contexto de la Segunda Guerra mundial por parte del director y antiguo diseñador de la Fantastic Factory, Richard Raaphorst
Mejor.

RIGOR MORTIS:

Lo cierto es que el argumento de este film, que no quiero desvelar mucho, podría definirse como un tren de la bruja, que viaja sin hacer escalas a lo largo y ancho del folclore chino, puesto que prácticamente la mayoría de seres que hablan estas leyendas hacen acto de presencia en la pantalla. Y cuando digo la mayoría, os hablo de fantasmas, vampiros (no nuestros vampiros), taoistas, cazadores de vampiros (olvidad a Van Helsing), niños albinos y resucitados, que, como si esto fuese "Abbot y Costello contra los fantasmas" (Charles Barton 1948), coexisten en un bloque de pisos tan bizarro, que ríete tú del de "Aquí no hay quien viva".
Con el anterior párrafo no quiero decir que estos seres sobrenaturales estén todo el rato en pantalla, al contrario; notamos su presencia, sabemos que están ahí y vemos como tejen sus hilos sobre los personajes, pero son estos últimos el auténtico eje en la narración. Salvo en su último tercio, cuando es un `Todo vale´ en el sentido bíblico de la palabra (a torta limpia), la película centra su mirada en las historias - traumáticas todas - de cada uno de los habitantes del inmueble, como son los casos de la señora que intenta resucitar a su marido a toda cosa, ese pseudo cazavapiros que siempre va en pantalón corto y con el cigarrito a medio fumar, o incluso ese taoista de todo a cien que no deja de joder la marrana con sus artes. Esto provoca que la historia sea más densa de lo que cabría esperar dado su argumento, siendo la principal causa por la que este film disgustó a varios de los asistentes, más que nada porque acudieron esperando ver una película de fantasmas y vampiros, no un dramón.
Me parece digno de aplauso que, con los tiempos que corren, el señor Mak se enfrente a una trama de este tipo y que no se le "olvide" definir a los personajes en pro de la historia que se nos cuenta, cosa que no suele pasar en este género en los que la gente son poco más que carnaza que mueren en función así lo requiera la película. No digo que sea la película perfecta, lo dicho, muchas veces se hace más densa que un puré de guisantes, pero merece ser reconocida por al menos intentarlo.
¿Fallos? Por supuesto que los hay, además del ritmo pausado, se le une lo poco creíble que resulta Chin Siu-Hou en el rol de protagonista. Recita sus diálogos de manera mecánica y sin apenas énfasis, haciendo que resulte imposible empatizar con él, algo que no ocurre con el resto de los actores, incluso el "malo" del film resulta más carismático. Otro fallo es lo poco creíbles que se ven los efectos por ordenador. Al igual que "Snowpiercer" (ver reseña, vagos y maleantes), aquí se hace un trabajo de diez en lo referente a los decorados, la ambientación y el vestuario, pero cuando vemos un efecto generado por ordenador, nos retrotrae a los tiempos de "El cortador de césped"...bueno, no tanto, pero me pilláis, ¿no?
En resumen, una película con sus fallos de ritmo y demás, pero si conocéis y disfrutáis con las películas de fantasmas chinos, como "Encuentros en el más allá" (Sammo Hung Kam-Bo 1980), con esta os lo pasaréis de vicio.
Atentos al final con trampa.

NOTA: 6

FRANKENSTEIN'S ARMY:

Quisiera hacer una breve mención a la película de Richard Raaphorst, que no pude ver aquí por falta de tiempo, pero sí en el Festival de Sitges del año pasado.


Raaphorst, firmante también del guión, nos cuenta como al final de la Segunda Guerra Mundial, el ejército ruso durante su infiltración en tierras alemanas, encuentran un centro de investigación nazi en el que se están efectuado una serie de experimentos que alteran las capacidades físicas de los soldados, convirtiéndolos en monstruos sedientos de sangre. Todos esos experimentos se desarrollan en base a un extraño libro encontrado por los alemanes, y que firma cierto doctor apellidado Frankenstein.
Lo cierto es que poco se puede decir se este film. Lo mejor es que en ocasiones nos encontramos con un correcto divertimento - las apariciones de los monstruos son geniales, y las muertes son creativas -, con unos efectos especiales, que van de los efectos físicos a los generados por ordenador, superiores a la media, y como valor añadido tenemos una buena interpretación de Karel Rodeb ("Los abandonados"), que aquí interpreta a un Viktor pasado de revoluciones.
Por raro que suene, sólo tenemos esos puntos destacables en el film. Es raro dado que parte de una premisa tan acojonante, esto debería de ser un continuo suma y sigue de locura tras locura, pero no, es que no hay más. El guión queda vacío desde el primer minuto, cuando ves que usa TODOS los clichés de las películas "con bicho", además, nunca vemos que explote lo hilarante que resulta el tema que nos cuenta (¡son monstruos de Frankenstein creados por los nazis, por Diox!), haciendo que la mitad de las veces la trama resulte aburrida, y eso que tratan de darle un toque de humor. Todo esto desemboca en un final algo sosainas, y que me recordó al de otra película...pero eso mejor lo veis.
Otra cosa que no se termina de colar es la manera en la que está rodada. El formato de "found footage" sirve para dar una sensación de veracidad a las imágenes que vemos en pantalla (el juego realidad-ficción), empleando desencuadres, tomas fuera de plano y demás incidencias que le ocurrirían a un operador de cámara en una situación en la que su vida peligrase, pero en vez de eso aquí parece que estemos viendo la filmación realizada por un cámara titulado, no por un soldado normal y corriente al que le han encasquetado una cámara. Ah, y ya hablando de los soldados, decir que los actores que interpretan a esta tropa del ejército ruso, y que tiene de ruso lo que yo de tailandés...bueno, digamos que dejan mucho que desear. Yo no les dejaba ni una grapadora a esa panda de zoquetes.
En fin, si pasáis por alto que a veces resulta una película vacía, y os centráis en el diseño de los monstruos, pues creo que podéis echarle un ojo y no lo lamentaréis.
Eso sí esto es lo más parecido que encontraréis a una adaptación a la gran pantalla del videojuego "Wolfenstein".

NOTA: 5

COHERENCE:

Una cena entre amigos se celebra durante el paso de un meteorito que casi está rozando la Tierra. De pronto, en todo el vecindario sufrirá un apagón (¿debido al influjo del meteorito?) y unos pocos tratarán de buscar ayuda en una de casa al final de la calle, que para sorpresa de todos aún conserva la luz. Nada más volver, el grupo que fue a la otra casa, trae consigo una caja en la que que dentro hay fotos suyas con un número y unas palas de pingpong. Pero eso no es todo. Los que fueron a la casa vieron algo que escapa de la razón, y es que dentro de la otra casa estaban ellos.
Lo cierto es que si se mira bien  la premisa argumental que plantea no puede ser más simple a la vez que efectiva:
Un grupo reducido de personajes, compuesto por cuatro parejas, que se encuentran con algo que escapa de la razón y tienen que refugiarse en un espacio limitado (una casa), en el que poco a poco los demonios personales de los protagonistas serán más peligrosos que esa amenaza que se cierne.
¿En cuántas películas habremos visto eso?
No me voy a poner a enumerar, pero desde la gran "Evil Dead" (Sam Raimi 1980) hasta la reciente "The Divide" ( Xavier Gens 2011) muchos directores han tirado de ese recurso para elaborar sus tramas, algunos con más suerte que otros, hasta que prácticamente ha quedado agotado...o eso creía, porque vista la vuelta de tuerca que le ha dado James Ward Byrkit, un tipo a tener en cuenta desde ya mismo, me hace ver que no todo está visto en el género de la ciencia ficción.
Ward compone un film que es el resultado de mezclar con ingenio las tramas de películas como "Los Cronocrímenes" (Nacho Vigalondo 2007), "Primer" (Shane Carrut 2004) y algunos capítulos de la serie "En los límites de la realidad" (varios 1959), además de alguna que otra referencia a cómics tanto de Marvel como de DC (¿de quién puedes fiarte?). Al ser una película de bajo coste, Ward se las tiene que ingeniar para que la película aguante sin artificios y ni efectos especiales de algún tipo, aunque visto lo visto ¿quién necesita ordenador si tienes dobles de cuerpo?. Las escenas en la que estos "dobles" aparecen en pantalla con sus homólogos se resuelven a base de ingenio (o uno sale de plano en ese momento o se contraponen planos) y el buen hacer por parte de los actores (en el final), hablando de los cuales, todos están muy bien pese a lo rutinarios que puedan parecer sus roles a simple vista.
Si hay algo que se le puede echar en cara al film, es lo lioso que resulta su argumento sobretodo si se ve en versión original, ya que los personajes hablan muy rápido y apenas podemos leer/adjudicar los subtítulos, haciendo que haya partes que se nos escapan. Otro tema es el final, que, sin desvelar nada, es demasiado tramposos para esta película.
En resumen, la Película de la Muestra a mi parecer, que te hará ver que no todo está inventado en el género fantástico...y que esos tubitos que te dan en la discoteca sirven para mucho más que hacer el monguer con ellos.
  
NOTA: 8

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