RINCÓN SURFERO CANÍBAL: El Aprendiz de Satanás o como convertir un film cutre en una diversión ilimitada


El rastro de Madrid, si bien es cierto que ha ido perdiendo fuelle con los años, aún sigue siendo una especie de isla del tesoro centroibérica. Una isla de la cual yo y otros millares de personas somos voraces piratas ávidos de material aparatado y olvidado que se encuentra entre los quioscos y tenderetes que pueblan estas madrileñas calles durante los domingos en sesión matinal. Pues bien, entre mis últimas conquistas se encuentra el dvd original de esta pieza-oro en paño que os muestro. No quiero ni imaginar la apertura de mis pupilas cuando contemplaron el colorido estuche de esta norteamericana producción que data del 2004. 

Ahí va su breve sinopsis: 

Dougie Whooly es un niño completamente obsesionado con Satan's Little Helper, un videojuego en el que el protagonista, al servicio de Satanás, debe causar dolor y muerte a los ciudadanos para acumular puntos. Su obsesión le lleva a disfrazarse como el personaje del videojuego el día de Hallowwen y a buscar al Maligno para convertirse en su ayudante. Inesperadamente, Dougie lo encuentra, y juntos inician un macabro periplo en el que se dedican a sembrar el terror y la destrucción por el vecindario. Y ni siquiera los padres o la hermana de Dougie y su novio estarán a salvo...

Tras esta enmarañada trama se esconde un horror-film de serie B, alta carroña de videoclub, que quitando su comiquesca portada pasaría desapercibido para cualquier consumidor de cine con escrúpulos. Lo cierto es que se podría considerar a "El Aprendiz de Satanás" como una comedia soft de terror. En realidad parece un capítulo noventero de la serie de éxito "Pesadillas" basada en los libros del Stephen King para niños R.L. Stine, solo que bastante más macabro y con dosis de humor negro considerablemente más altas. Ignoro si la estética granulada que luce la fotografía de la película es simple incompetencia técnica o es que en realidad, se quería plasmar ese halo ochentero que tan bien le viene al producto. En cualquier caso, pasa por cinta videoclubera de la dorada época del VHS. He aquí una de las razones de la disfrutabilidad del film de Jeff Lieberman. Director que por cierto, centra su carrera en realizar un proyecto cada diez años aproximadamente, desconocemos si existen otras labores que desempeñe durante el tránsito entre una película y otra el cineasta americano. Tendremos que confiar en que es el tiempo que utiliza en planificar sus complicadas obras o en que se vale de los sueldos de sus films "Squirms: Gusanos asesinos" (1976), "Pánico antes del amanecer" (1981) por citar dos de su interesante filmografía, para tomarse tan extensos periodos sabáticos (cinematográficamente hablando, se entiende).  El bueno de Lieberman, tuvo bajo su mando, por ejemplo, a la que con toda seguridad fue engañada para su participación en el proyecto, Amanda Plummer "Pulp Fiction" (1994) o a la atractiva Katheryn Winnick "Amusement: El Juego del Mal" (2008) como la buenorra de turno, además del repulsivo niño de la función, cuyo nombre ignoro, y que seguiré ignorando, ya que no me pienso molestar en buscarlo. En resumen un submundo de tópicos adulterados del slasher barato de los ochenta. Tras todo esto pensaréis, ¿cómo es posible que "El Aprendiz de Satanás" pueda ser un producto disfrutable? Tal vez sea la mezcla de todo, puede que se hayan alineado los planetas, el caso es que en esta ocasión ocurre algo casi inédito a lo que no estamos muy acostumbrados, la película pese a sus actuaciones mediocres, su bajo presupuesto y su guión que aunque molón esta infectado de agujeros se mire por donde se mire y situaciones ridículas, consigue no solo entretener, sino que se transforma en un placer
absoluto llegando incluso a convertirse en pieza de culto para varios enfermos entre los que me incluyo con mucho honor. En una historia de estas características gana el entrono suburbano donde está rodada, tipo barrio de Los Simpsons, con atrayentes localizaciones que recuerdan a trabajos más acertados como la anterior "Halloween" (1978) del gran John Carpenter o la posterior y recomendable "Truco o trato" (2008) de Michael Dougherty. Algo que tiene en común con estas dos que mento, es su ambientación en Halloween. La noche de brujas es todo un evento en los USA (caramelos, terror, caramelos, disfraces, travesuras, más caramelos y demás entretenimientos varios que me seducen)  y no pasa tan desapercibido como en Hispania. Considero esta también como otra de las razones, este período favorece a la hora de filmar una cinta de estas características. Otra baza a favor con la que cuenta "Satan´s Little Helper" es el magnífico traje de lunático y la demoníaca máscara tras la que se esconde el responsable de las maldades que se dan durante el metraje. Esto junto con la relación que se instaura entre el satánico enmascarado y el repelente niño gafotas que vive en su mundo perverso adicto a cierto videojuego violento (a 8 bits), comunicándose con este mediante gestos es realmente curiosa y transgresora, funciona a la perfección. Como conclusión, decir que a mi parecer si sabes sacarle partido a películas como "El aprendiz de Satanás", disfrutar de su visionado y recordarla como una atracción pasajera, un divertimento momentáneo no serás ni mejor ni peor, ni tendrás una manera más definitiva de ver el cine, pero si sabrás sacarle partido y rendimiento a algo que en mayor o menor medida no deja de ser un producto de entretenimiento pasable y para muchos de nosotros incluso encantador.

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