Camino al ScyFy: Atrocious.


Se acerca el día que el amante del fantástico estaba esperando.
¿Echar un clavo con la Teniente Starbucks? Lo siento colega, pero esa utopia no.
Ya no queda nada para que los cines Callao (antes Palafox) acojan la que será la décimo primera edición de la muestra ScyFy. Como aún nos quedan unas cuantos días he decidido hacer una previa a modo de repaso con las películas que he podido ver desde que asistí por primera vez en el año dos mil diez.
Como bien dijo un profesor que tuve en bachillerato, comenzaré por las películas que más odio tengo para así quitármelas lo antes posible...y menudo muerto me voy a quitar de encima.
Nada más ni nada menos que "Atrocious".

Sí, esa.

Ya podéis odiarme.

Película española de ¿terror? del año dos mil diez, dirigida por Fernando Barreda, rodada cámara al hombro con pocos medios, pocos actores y pocas localizaciones (una casa) cercana de la mítica localidad catalana de Sitges.
La historia nos traslada a...bueno, ¿sabéis qué? Si los autores del guión les importaba una mierda, a mí igual, así que, por favor, sentaos en vuestro potro de tortura favorito y que de comienzo la carnicería.
Bien ¿por dónde empezar?
- Primero: Estimado señor Barreda, si no tienes ni idea, pero ni pajolera idea de crear la atmósfera indicada para una película de terror en formato "found foutage", NO INTENTES HACER UNA PUTA PELÍCULA DE TERROR CON "FOUND FOUTAGE".
- Segundo: Si haces una película de terror, que al menos intente dar miedo. Si no lo logras y al menos lo intentaste, bravo campeón, pero es que ni se ve la intención, y ya no hablemos de las ganas.
- Tercero: con una vuelta de guión final tan tonta te podrás creer que eres el director de "El sexto sentido", pero no. Así sólo haces cubrirte de mierda y que el público se ría a pleno pulmón en vez de sobrecogerse. 

Con el tiempo he oído críticas favorables hacia esta película, las cuales elogian el arrojo y la osadía de su propuesta. Que si era revolucionaria su punto de vista, y trabajaba bien pese a sus limitados medios...Y un huevos de dodo. En realidad, todo lo que se ve (que no se ve nada apenas) a lo largo de la película es la típica película amateur que cualquiera haría con los colegas un finde de pedo en el que te echas unas risas, y que a mí no me parecería mal hasta que empiezas a ver que esa no era la intención del director.
Como un moderno Ed Wood, salvando mucho las distancias, Barreda quería hacer una película que resultase seria, aterradora/chocante para el público y que, apoyado en el recurso de la cámara al hombro, siguiera la estela marcada por las sagas "Paranormal Activity" o [REC], además de tener el manido giro final que te deja a cuadros, pero cuando todo eso empieza a hacer aguas a los cinco ¡CINCO! minutos de empezar, lo que ves a continuación reacciona en ti de tal manera, que aumentan tus ganas de descargar la magnum que guardas en tu garaje sobre alguien, a ser posible sobre algún participante de la misma película, y en particular sobre la geta de esos actores, que en vez de actuar gesticulan cual pavos en celo.
Con todo esto "Atrocious" resulta una experiencia atroz...pero no del modo en que hubieran querido sus responsables. Una película de castigo como las que suele haber en este tipo de muestras, que hay muchas, y que acaba por resultar graciosa si te olvidas que estás viendo un film que intentaba ser serio.
Los que no puedan hacer esto, solo recomendarles una cosa: Alejarse de ella con la máxima cautela.

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