Dolor y dinero




Esta es la apasionante historia de una panda de idiotas que querían comerse el mundo, aunque sería mejor decir que fue un grupo de subnormales a los que se les atragantaron las ansias de poder.
Ese y no otro sería la manera de resumir este film, aunque resumirlo con sólo estas palabras no le haría justicia tanto a la historia a la que sirve de base, y creerme, es para mear y no echar gota, cómo en el proyecto que se ha cascado Michael Bay, que aquí se deja de gilipo-Trasformers-lleces y hace una de sus mejores películas hasta la fecha.

CREO EN EL FITNESS

 La historia se centra en Daniel Lugo (Mark Whalberg demostrando que si le dan un papel bueno, cumple y con creces), un ambicioso entrenador de un gimnasio de Los Ángeles, que un día decide que quiere algo más que currar entre pesas, y decide que, junto a sus compañeros de trabajo (Dwane Johnson y Anthony Mackie), ha de secuestrar a un socio millonario del gimnasio (Tony Shalhoub), y sacarle todo su dinero. Una idea loca que acabará por volverse más aún cuando las ansias de más poder y, sobretodo, la estupidez afloren en el grupo.

La verdad que todavía sigo sin creer que todo lo que he visto en pantalla fuese una historia real, y que Michael Bay junto a Christopher Markus me han tomado el pelo de forma descarada con una gamberrada del tipo que nos tiene acostumbrado Hollywood. Pero no. Es cierto que se han obviado la mayoría de los nombres de quienes estuvieron implicados en este rocambolesco crimen, e incluso varias personas se condensaron en una, y que a algunas partes se le añadieron más acción en pos del ritmo narrativo, pero en líneas generales lo que vemos en pantalla es lo que de verdad pasó, lo que demuestra que muchas veces es cierta esa expresión y la verdad supera a la ficción.
El mejor punto a favor de este film es sin duda su dirección. Podemos decir muchas cosas de Michael Bay, que si se pasa mucho con los travelings, demasiada cámara lenta, muchos primeros planos y saturarnos con la dichosa cámara al hombro, pero que curiosamente aquí repite todos esos tics (incluso vemos la bandera estadounidense no pocas veces), sólo que están mejor repartidas y mejor dosificadas a lo largo de la película, y en ningún momento pueden llegar a hacerte pesadas. Otro punto a favor de Bay es que en ningún momento la película se hace pesada, y eso que sus dos horas de duración pueden darte a entender eso, pero en ningún momento cae en alguna laguna argumental a la que nos tiene acostumbrados (aún me acuerdo de esas mil tramas secundarias de "Transformers 3"), y aquí directamente va al grano sin andarse con rodeos.
A lo mejor estoy dando mucho jabón a Bay y estoy olvidando de que a lo mejor fue Markus con su guión y puesta en escena quién consigue "domar" al director de "La Roca", así decir que sin él a lo mejor esta película no hubiese sido tan redonda.

¿Y MI DEDO?

Un apartado para ellos solos merecen los actores, los cuales están no sólo increíbles en sus roles, si no que logran a mi entender sus mejores interpretaciones hasta la fecha, en especial Whalberg y Johnson.
Marky Mark no es de ese tipo de actores a los que las grandes compañías le hayan ofrecido un registro diferente que no fuese el de tipo de acción, aunque viendo que podía ser además un actorazo ("Infiltrados" y, por más que nos pese, "El incidente"), me extraña que no fuese hasta ahora cuando de verdad ha despegado su carrera como actor. En "Dolor y dinero" logra atraparnos con su discurso motivador al principio de la película antes de ser arrollado por un coche de la policía, y durante las casi dos horas restantes consigue que sintamos hacia él asco, pena, comprensión y rechazo mientras vamos viviendo sus torpes decisiones. Whalberg consigue, no con poco esfuerzo porque el tío se ha mazado ha base de bien, que un personaje tan idiota como podría/puede ser el de Lugo, consiga una cantidad ilimitada de matices y finalmente caerte bien.
Un gran papel, excelentemente interpretado, pero si hay un actor en esta película que de verdad puede hacerle sombra al protagonista de "The Shoother" ese es Dwayne "The Rock" Johnson, que directamente se come a todos los demás cuando sale él en pantalla. Johnson es de esa clase de actores que partieron de cero tras dejar su anterior trabajo de actor (SÍ, ACTOR) en la WWE, buscando su sitio en el mundo de la interpretación. Probó desde la acción ("El Rey Escorpión) al drama ("Southland Tales"), pasando por la comedia infantil ("El rompedientes") o la acción ("Doom"), donde no brilló especialmente, siendo las comedias de acción o de aventuras donde de verdad se veía que Johnson podría desplegar todo su potencial. Películas como "Be Cool", "El tesoro del Amazonas", "Superagente 86" o la saga de "A todo gas" demostraron que Johnson si se le deja puede dejarte a ti y a toda la platea con un palmo de narices, pero es con esta interpretación de mazas ultracatólico con afición a la drogaína de "Dolor y Dinero" cuándo de verdad ha conseguido dar el espaldarazo definitivo a quienes todavía no le daban crédito. Un papel que merecería al menos una nominación en los Oscars de este año a mi parecer.
Mackie lo hace muy bien, aunque quizás un poco menos que los otros dos ya que las mejores frases y tramas las tienen Whalberg y Johnson, pero es impagable cuando están Rebel Wilson (de la que hablaré más adelante) y él en pantalla, para más señas con cierto problema en las partes bajas por mezclar esteroides y calambres.
Del resto de los actores destacar a Rebel Wilson, una pedazo de actriz que ojalá tuviese más tiempo en pantalla, porque es impagable el oír esa voz que tiene unida a las burradas que suelta por la boca. Rob Corddy, Ed Harris y Tony Shalhoub están excelentes en sus papeles, aunque dan pena que los dos primeros no salgan mucho más tiempo en pantalla y que Shalhoub le den un papel tan fostiable y antipático, pero que lo clava cada vez que sale.
Bar Paly hace de tía buena idiota, pero os aseguro que hasta para eso hay que hacerlo muy bien o si no cara en la parodia barata, y os aseguro que ella lo hace muy bien.

MI NOMBRE ES DANIEL LUGO

En la parte negativa podría decir que la película en realidad no tiene mucho más que ver a una panda de metepatas metiendo la pata una y otra y otra vez, y que a lo mejor hay gente (que la hay) a la que no le guste ver tanto embrollo para al final quedarse como estaban, más o menos como pasaba en "Quemar después de leer". Otro fallo es que la banda sonora es demasiado épica, o eso me pareció a mí, para esta clase de película. Si de verdad quisieron darle un toque de coña a la historia con esta música no lo consiguieron, e incluso casi al final en las islas Caimán llega a irritar.

A lo mejor es hilar muy fino en esa búsqueda de fallos, pero es que la película de verdad es muy buena y que sus fallos son minúsculos en comparación con este entretenimiento de primer orden.
Muy divertida, muy bien interpretada y mejor dirigida...todavía no sé qué es más increíble, que está película se base en una historia verdadera o que esté dirigida por el mismo de "Transformers 2".

NOTA: 8

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