Expediente Warren: The Conjuring.



Con el curioso título de "El Expediente Warren" nos llega el nuevo film del director James Wan, autor también de la primera parte de la saga "Saw", la infravalorada "Silencio desde el mal", "Sentencia de muerte" y la aterradora "Insidious" (más su secuela en breves), y que en esta ocasión vuelve a la carga dentro del género en el que tan a gusto se encuentra:
El terror.
Pero no os equivoquéis; en este film no encontraréis ese terror anestésico, de ese que tanto abusa de los golpes sonido, los efectos especiales por ordenador, los personajes tipo y que se encuentra al servicio de un gore extremo, si no que aquí tenemos un uso del terror clásico, mucho más deudor del cine de los sesenta/setenta, en donde la tensión aumenta a cada minuto que pasa y que acaba por hacer que te revuelvas en la butaca.
Porque sí amigos míos, si algo se le da bien, pero que muy bien al director malayo es lo de dejar a la platea boquiabierta. Mediante las imágenes y situaciones que se plantean, logran transportarte a cuando eras un niño, cuando la sumade de oscuridad y un simple crujir de una puerta hacía que el corazón saltase del cuerpo, y eso es algo que muy pocos pueden lograr.

Así que sentaos cómodos y disfrutar si podéis.

Bienvenidos todos a "The Conjuring".

MIEDOS CON MUÑECAS

La historia narra la vida de dos núcleos familiares aparentemente dispares: La primera son los Perron, una numerosa familia de la clase media baja, que un día deciden irse a vivir a una casa (DANGER!) situada en Rhode Island. La segunda son los Warren, una familia acomodada de parapsicólogos con cierto renombre. Ambas familias acabarán por unir sus caminos debido a un furioso fantasma residente de la casa a la que se mudan los Perron y que atacará sin cuartel a la familia. Ya desesperados pedirán la ayuda de los Warren, que serán cruciales para lograr (o no) salvarlos de los entes que les amenazan.
Durante su ajustado metraje, que dicho sea de paso se te pasa volando, se dan cita todo tipo de fenómenos paranormales; desde los típicos objetos que se mueven, pasando por las posesiones - tanto de objetos como de personas - hasta fantasmas con una insaciable sed de venganza, pero al contrario que películas de reciente calado social, como son la saga "Paranormal Activitty" o "Insidious" (de Wan también), la acción comienza desde el minuto uno, momento en el que hace acto de presencia la muñeca Annabelle, y la llamo muñeca por su apariencia porque si no lo adecuado sería llamarla monstruo del averno o similar. En serio, el mal rollo que produce cada aparición de esta muñeca de tez blanquecina es tal que creará en vosotros una sensación de amenaza constante, llegando a su culmen en una de las mejores escenas de la película, y que la involucrará con la hija de los Warren.
Pese a este comienzo potente, y darte la (falsa) sensación de que no va a dar más de sí., para suerte nuestra la historia creada por Chand y Carey Hayes no pierde el fuelle, todo lo contrario, nada más llegar a la casa todo se tiñe de una oscura atmósfera desasosegante y malsana, como si el "miedo" que sufre esta familia traspase la pantalla y nos dé de lleno a los espectadores, logrando que, pese a que no hagan acto de aparición los espíritus que pueblan el hogar, uno siempre tiene esa sensación de amenaza constante que decía con Annabelle.
Escenas como las de el juego de las palmas, la casa temblando hasta los cimientos o en las que hace aparición la caja de música pueden calificase, sin riesgo a equivocarse, como las mejores escenas que se han visto en el cine de terror reciente, además, en ellas se ven que el director James Wan ha depurado su técnica de tal forma que su "Insidious" de dos mil diez, pese a ser terrorífica aún, ha quedado a años luz de esta. El director de "Saw" ha madurado de tal forma que ya no necesita hacer uso de los (pesados) golpes de sonido o un final que se excede de efectista y que achacaban "Silencio desde el mal" o la citada "Insidious" - su tercio final en "el otro mundo" -, y que por suerte, pese a no desaparecer, aquí apenas molesta. Aquí opta por el uso de imágenes impactantes, sin un abuso de los FX por suerte - momento sábana-, amén de una sorprendente bis cómica para nada cargante que logra rebajar a tensión...un poco al menos.

Por cierto, decir que ha plagado la película de guiños hacia las películas de terror de los setenta y ochenta, unos más evidentes y otros que os costará encontrarlos. Premio para el que encuentre todos.

En cuanto a los actores, destacar la labor de la siempre estupenda Vera Farmiga y una Lili Taylor que logra su mejor papel hasta la fecha, mientras que sus parejas en las películas, Patrick Wilson y Ron Livingston, se encuentran cómodos en sus roles y cumplen muy bien. Mención aparte merecen las jóvenes actrices que interpretan a las hijas de los Perron, todas ellas tienen su momento y logran que padezcamos con ellas el acoso de estos entes.

AHORA NO MIRES

En resumen, una película que debéis de ver como fans del terror que sois, además que encontraréis un concadenado de guiños que os encantará.

NOTA: 9

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