Mamá



Título original: Mama.

Año: 2013

Duración: 100 min.

País: Canadá - España.

Dirección: Andrés Muschietti.

Interpretes: Jessica Chastain, Nikolaj Coster-Waldau, Megan Charpentier, Isabelle Nelisse, Daniel Kash, Javier Botet, Jane Moffat, Morgan McGarry...

Sinopsis: Hace cinco años un padre de familia, acosado por la quiebra de su empresa, mató a su mujer y secuestró a sus hijas llevándolas a una cabaña perdida en el bosque, y durante ese tiempo nada se supo de ellas...

Crítica:

Solo en pensar que de un corto de casi cuatro minutos se pueda hacer un largo que  llega a los cien es algo que ya incita a la desconfianza, además, si partimos de la base que tiene, el corto en sí es de una profundidad argumental nula, pues ya apaga y vayámonos a ver otra. Y es que reconozcámoslo; las películas que se basan en cortos no suelen ser grandes películas, que no malas - si no ahí están los casos de El escondite o The experiment - porque al ser concebidas como unas historias cortas los directores parten con un breve pero interesante comienzo, pero cuando se pasa de ahí, lo que se dice de su desarrollo y, sobretodo, el final suelen ser, por lo poco, muy decepcionantes, por no decir que hacen aguas. Por suerte la fábula de terror materno del director argentino no es el caso, y para nuestra suerte el contenido del corto se muestra solo en una escena y lo demás es original. Una original pesadilla...y de las buenas.

Los niños en el cine siempre nos han dado miedo. Películas como La profecía, El exorcista o la patria ¿Quién puede matar a un niño? nos demuestran que esos pequeños bastardos tras sus caritas angelicales esconden Hitlers en miniatura, y pueden borrarnos del mapa en cuanto se les antoje, por no hablar de las canciones que tararean, que al principio parecen ser inofensivas, gradualmente con el paso del tiempo se nos antojan mas escalofriantes que toparnos con un Freddy o un Jason hecho y derecho. También existen casos puntuales, como los mostrados en La mala semilla, Eden Lake o, incluso, Las colinas tiene ojos, en los que la infancia acaba truncada por diversos motivos, haciendo que el tierno infante se convierta en un peligro para los que le rodean. La película nos muestra esa imagen terrorífica (casi de pesadilla) de la citada infancia truncada desde su comienzo, en el que las niñas son raptadas por el padre, hasta su posterior descubrimiento en la cabaña del bosque en un estado casi salvaje - esa imagen de la dos crías encima de la nevera -, estado que conservarán a su llegada a la civilización, aunque lógicamente sea la más pequeña la que lo muestre en mayor medida, puesto que no ha tenido apenas contacto con la gente y sí con esa "Mamá".
Las dos niñas representan las dos caras de una misma moneda, es decir, las dos variables en la educación de un niño pequeño; una ha sentido el amor constante de una madre atenta y la otra también solo que de un modo más brutal y primario como es el que le ofrece el fantasma durante esos cinco años. Un claro ejemplo es el de la niña mayor, que no ve a esa "Mamá" por completo, solo una sombra emborronada por su miopía/recuerdo de su madre, y que acabará por encontrar consuelo en los brazos de su nueva familia civilizada. Una nueva situación que es inconcebible para su hermana y menos aún su otra madre, que intentará por romper los lazos que se formen.
Es una autentica pena que no se acabe explotando más ese aspecto, ya que el director acaba apostando por un terror más físico según avanza la trama, pero que aún así es digno de mencionar.

La principal virtud del film son sus actores principales, en especial las dos niñas (Megan Charpentier e Isabelle Nelisse) que, sobretodo la pequeña, causan terror con una mirada.
En cuanto a Jessica Chastain, ¿qué puedo decir de ella? simplemente que es una actriz todoterreno que se puede echar cualquier género a la espalda y lo afrontaría con nota alta. Aquí ejecuta su rol a la perfección, primero como una mujer que no quiere saber de niños, hasta que tiene que afrontar lo que le viene y convertirse en una madre que sería capaz de arrancarle los ojos a un fantasma por sus pequeñas.
Nikolaj Coster-Waldau está simplemente bien en su doble rol, aunque da pena ver como es desaprovechado (y mira que se podía haber usado el recurso del hermano gemelo) ya que  le hacen "desaparecer" a la mitad de la película para luego volver cuando está finalizando.
Mención especial para el maquillador y actor Javier Botet, nuestro Andy Serkis patrio, que se enfunda la piel de "Mamá" con una solvencia brutal como cuando hizo de la Niña de Medeiros en la saga [REC] (de la que hay guiño incluido), aunque ojalá se abusara menos de los efectos digitales para poder apreciar más su actuación.
El único fallo que le veo de importancia al film es el no saber centrar la historia en esa familia y solo en esa. Varios personajes secundarios, como el de la tía o el psicólogo, pintan más bien poco, incluso acaban por entorpecer la acción, dejándonos donde estábamos en un principio. Otro fallo que veo, aunque menos importante, es su final, ya que lo veo demasiado happy end. Una cosa que me pasa demasiado a menudo con las producciónes y los films de Guillermo del Toro (Mimic o Los ojos de Julia), son el que intenta siempre acabar de la mejor manera posible, dejando que algo que podría terminar mal y pero que te dejaría con un buen sabor de boca, acabe por empalagarte de tanto almíbar.

En resumen, una buena fábula de terror que todo el mundo debería de ver para opinar. Por mi parte me ha encantado.

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