La Jungla: Un buen día para morir.




Título original: A Good Day to Die Hard.


Duración: 97 min.

País: USA

Dirección: John Moore.

Intérpretes: Bruce Willis, Jai Courtney, Sebastian Koch, Mary Elizabeth Winstead, Julia Snigir, Melissa Tang, Pasha D. Lychnnikoff, Radivoje Bukvic, Sergei, Kolesnikov.

Sinopsis:
Cuarta entrega de las aventuras del policía neoyorquino John McLane, que en esta ocasión se traslada a Rusia a buscar a su vástago, para encontrarse con un complot que amenaza con destruir...bah, ¿sabéis qué? A TOMAR POR CULO LA SINOPSIS.

Crítica:

Decir que odio una película, es algo que no digo a la ligera, ya que suelo ser muy receptivo ante ponzoñas de gran calibre, que a fin de cuentas me acaban por entretener. Salvo en casos puntuales, como Holy Motors o Lobezno Orígenes, casi nunca he salido de una sala dándome de cabezazos contra las paredes y gritando por la mierda que acabo de ver, pero como siempre hay una primera vez, y en mi caso me tocó con la última entrega de la perfecta saga (hasta ahora) La Jungla de Cristal.
Que conste: No voy a ser el típico gilipollas que dirá la frase de "me han jodido mi infancia", o, mejor, "han tirado a la mierda todo lo que representaba la saga" y, no, para nada. Esta saga sigue siendo la polla, incluso la cuarta entrega, de Len Wiseman es entretenida, cosa que siempre he dicho, pero si diré que me encantaría aconsejar al incompetente de John Moore que se dedique a dar paseos por el campo en vez de dirigir, porque tras ver esta y luego su versión de Max Pain, pues sólo puedo alegrarme cuando anuncie su retirada del mundillo. ¿Cómo es posible que Moore, un director que se ha especializado sobretodo en películas de acción, no tiene ni pajolera idea de rodar un tiroteo a derechas? Que alguien me lo explique, por favor. El caso más sangrante lo encontramos en el fuego cruzado entre los malos y McLane e hijo, en el que apenas logramos ver como disparan (y ya no hablamos de acertar el tiro) por culpa de una cámara con el modo esquizofrenia en on, que dan más ganas de ir a potar al baño que emocionarte. Lo único que me alegra es que echasen a este tipo de la adaptación del videojuego Uncharted para poder dirigir esta. No quiero ni imaginarme como hubiese quedado, pero seguro que sería peor que Tomb Rider.

El guión se toma tan a la ligera la mitología que arrastra la saga, que en un momento dado llegas a pensar que, en realidad, lo que estás viendo en pantalla es un spoof de todas las películas de acción protagonizadas por Tito Bruce. Si se hubiese llamado La Jungla como puedas incluso me hubiese importado menos, pero cuando ves que los chistes que intentan hacer gracia no la hacen (el puñetazo al taxista) en pro de momentos serios que te partes de pura vergüenza (lo de Chernovil), y por desgracia lo que más abunda son los últimos casos.
El guión en un Ni-Ni en toda regla; ni hace gracia, ni hay frases chulas, ni ritmo, ni momentos épicos (el momento piscina no vale para nada), joder, si por no haber no hay ni un malo propiamente dicho en el film, así que apañados estamos.

En cuanto a los actores, ¿tantos ceros tenía el cheque, Bruce? porqué soy incapaz de creerme que salgas a escena sin que se te ponga la calva roja de vergüenza...y eso que el protagonista de El sexto sentido no lo hace mal, al contrario, es el único que se lo toma en serio de todo el plantel, pero sí que da cierta pena verle arrastrando su pétrea estampa por este film. El resto de intérpretes mejor no decir nada, porque salvo la jaca que se (semi) desnuda encima de la moto, los demás son para ahogarles con una almohada, en especial el que hace de hijo de McLane, Jai Courtney, que en vez de caerte simpático con tanto chistecito, acaba por sobrecargarte e incluso echas en falta a Justin Long.

En resumen, una película que odio, que no debería ni de existir, y que esperemos que no tengan huevos de hacer una sexta entrega si no la dirige o McTiernan o Harlin.

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