Retrocrítica: Los Ríos de Color Púrpura

Hoy quisiese recuperar este Thriller de suspense (que no terror) francés del año 2000, que supuso el pistoletazo de salida a la ola de films de género procedentes del país galo, y de la que poco después pudimos disfrutar de largos como Alta Tensión de Alexandre Aja (2003).

Muy en la línea marcada por Fincher y su Seven (1995), de la que copia/homenajea no pocos momentos, la cinta, dirigida por Mathieu Kassovitz (La Ira), está protagonizada por Jean Reno (León: el profesional) y Vicent Cassel en los roles de dos policías que intentan resolver dos casos en apariencia diferentes, pero que acabará por llevarles a una escuela en la que se están cometiendo varios asesinatos rituales...y hasta aquí puedo leer sin hacer un odiado spoiler.

Cierto es que el argumento en sí no tiene más, incluso diría que peca de ingenua en ocasiones, siendo la identidad del asesino muy fácil de descubrir a mitad del metraje, pero aún así aguanta muy bien el paso del tiempo, e imágenes como la del cadáver congelado o escenas como la pelea final con alud siguen siendo potentes.
Las actuaciones son muy correctas, destacando (como no) a la pareja Reno-Cassel, que soportan el peso de la trama ellos solos. Ambos procuran los mejores momentos y diálogos, la mayoría fruto de la improvisación por lo que tengo entendido, como cuando Reno tiene miedo a los perros, aunque no sabremos nunca el motivo.

Para terminar, mencionar que el film tuvo una secuela en la que solo repetiría Reno. Solo decir de ella que es bastante inferior a la original, aunque en general entretiene bastante, además de contar con la aparición estelar de Christopher Lee haciendo de malo como el solo sabe hacer. Os recomiendo el ver ambas películas en una sesión doble que os aseguro se pasará volando.

A título personal decir que siempre, al terminar de ver el film, pese habérmelo pasado bien durante el visionado, no puedo evitar tener un regustillo amargo, ya que Kassovitz no volvió a este terreno (al menos no a hacer algo interesante) en pro de una carrera actoral que no acabó de cuajar, y de una película llamada Gothica que...mejor hablo de ella otro día.

Comentarios