J. Edgar (Clint Eastwood. 2011)









Título original: J. Edgar.

Año: 2011

País: EE.UU.

Dirección: Clint Eastwood.

Guión: Dustin Lance Black.

Música: 
Clint Eastwood.
Intérpretes: Leonardo Di Caprio, Josh Lucas, Naomi Watts, Judi Dench, Armie Hammer, Dermot Mulroney, Lea Thompson, Jeffrey Donovan, Ed Westwick.
Productora: Imagine Entertaiment. Malpaso Productions. Warner Bros. Pictures

Género: Drama.

Sinopsis:
John Edgar Hoover (1 de enero de 1895 – 2 de mayo de 1972) fue el primer director de la Oficina Federal de Investigación (FBI) en su presente forma. Director desde su creación, el 10 de mayo de 1924, hasta su muerte en 1972. Hoover sobrevivió a la gestión de siete Presidentes, que no pudieron destituirle por el coste político que les implicaba.

Hace poco hablaba un crítico (de cuyo nombre no quiero acordarme) sobre Red de Mentiras (Ridley Scott. 2008)  con motivo del estreno de El Topo (Tomas Alfredson. 2011), con la cuál comparaba o, mejor dicho, ponía (a parir) ejemplos de por qué la película de Scott fue un relativo fiasco, tanto artístico como económico, y el film de Alfredson era una obra maestra. Al margen de no compartir la opinión del susodicho, porque Red de mentiras y El Topo se parecen como un huevo a una castaña, decía algo casi al final que acabó por cabrearme del todo, y es que puso a caer de un burro a Leonardo Di Caprio y a Russell Crowe. Sacrilegio. Entre otras lindezas que citaba remarco la que me dejó más impresionado: "Crowe y Di Caprio intentarán ser actores por todos lo medios, pero jamás dejarán de ser unas caras bonitas del star-system de Hollywood"...sin comentarios. En mi opinión, y al margen de la vida que llevan fuera del celuloide, ambos actores han demostrado con creces que son más que "caras bonitas", si no fijaos en Crowe y su Gladiator o Di Caprio en Revolutionary Road, imprescindibles ambas.Cierto es que Leo siempre ha ido de la mano con su fama de chico guapo de Hollywood desde los tiempos de Titanic , e incluso antes, por eso en vez de optar por lo fácil ha ido siempre cuidadoso de elegir los papales, rodeándose siempre de los Grandes de la industria, desde el citado Scott  a sus colaboraciones con Nolan o Scorsese, que le han ganado reputación y, lo más importante, reconocimiento más que de sobra, cosa que muchos no pueden decir por más que les pese. Pero claro, falta algo en esta ecuación, lo que le daría el espaldarazo definitivo a su carrera y le ahorraría de críticas tan chorras como las que mencionaba al principio de la reseña: El ganar un Oscar.

NO SIEMPRE HAY VICTORIA
Oh, sí, el ganar un Oscar siempre funciona, sobretodo si es ganado por hacer de un personaje real. Le funcionó a las bellas Charlize Theron y Nicole Kidman, y a los no tan bellos Jamie Foxx y Colin Firth, interpretando (agarraos) respectivamente a una asesina en serie, una escritora atormentada, un cantante ciego y un rey tartaja ¿Captáis la idea, no? Pues el bueno de Leo se sumergió en el proyecto, luchando por el puesto con actores de la talla de Philip Seymour Hoffman o Eric Bana, a los cuales ganó demostrando que el papel estaba hecho a su medida (si veis unas grabaciones del verdadero Hoover veréis a que me refiero) ganándose el beneplácito de el director, Clint "soylaostia" Eastwood, de quién hablaré más adelante.
Pero entonces pasó lo que pasó. La acogida del público y las críticas fueron mas bien tibias, la película era tachada de larga y la visión de Eastwood del político era demasiado complaciente, aunque eso sí, todos coincidían en la gran actuación del actor de Romeo y Julieta, destacando su madurez como actor. Todo hacía indicar que este año sí que tendría la preciada estatuilla...hasta que llegaron los Globos de Oro, o más bien llegó George Clooney con su interpretación en Los Descendientes (Alexander Payne. 2011), el cual ganó en el apartado al mejor actor en drama, desbaratando así todas las opciones que tenía el actor de Origen de ganar el Oscar...para luego no ser ni nominado. ¿Injusto? Sí, pero recordemos que lo mismo le pasó con el biopic de Howard Hughes (El Aviador, Martin Scorsese 2004) hace unos años, así que como se suele decir, valor y al toro.
Por desgracia o por fortuna, así es Hollywood.

CLINT, POR FAVOR, NO TE JUBILES
Tras hablar largo y tendido del protagonista, ahora toca hablar de la verdadera estrella del film: Su director. Si un director es capaz de suscitar una ola (mas bien Tsunami) de expectación por cada proyecto que se embarca, ese es el Tito Clint...y, bueno, Tarantino. Culo inquieto como pocos, a sus ochenta y un años demuestra una vitalidad creativa que ya muchos querrían, embarcándose en proyectos que más de un director curtido saldría escaldado, es decir, se ha metido en muchos géneros y de todos ha salido con películas que bien podrían ser películas de referencia en cualquier videoteca, incluso sus mal llamadas películas "menores".
Si de algo se le puede achacar al director de Sin Perdón es su falta de ambición, que en este caso no es malo del todo, pero que hay veces que te deja la sensación de ¿y ya está? ¿se queda así la cosa?, dejando en el aire muchas preguntas sin contestar. A ver, repito que eso no es malo, pero en Banderas de nuestros padres, Más allá de la vida y en este film ojalá diese más de lo que ofrece y rascase más el fondo. Por lo demás sigue siendo un artesano capaz de dirigir, componer y guionizar sin que ello afecte el rendimiento del film, cosa que debería tomar nota Robert Rodriguez, y es una autentica lástima que no actué, porque ver un cara a cara entre él y Di Caprio hubiese sido legendario.
Como dije en el apartado de Di Caprio, las criticas que recibió el film han sido tibias por su exceso de humanizar a una bestia como Hoover, aunque desde mi punto de vista tampoco es que Eastwood sea totalmente complaciente hacia él, al contrario. Cierto es que meten la relación con la madre (Judi Dench, de profesión roba escenas) y una relación ambigua con Clyde Tolson (un Armie Hammer algo soso), pero no deja de ser ciertos toques humanos para una persona que en realidad ambicionó tanto que se acabó convirtiendo en lo que había combatido todo ese tiempo, ver si no el monólogo que se marca en el congreso (muy bien el plano fijo). Lástima que el final sea precipitado, y que las caracterizaciones de los protagonistas de mayores sean más bien de Muchachada Nui, si no estaría hablando de una película redonda en todos los aspectos.
GRANDE, PERO NO PARA TODOS
Para terminar solo decir que espero ver pronto al Tito Clint dirigiendo y actuando (que ya se escuchan rumores...) y que este "bache" no signifique el final de este gran director. Por mi parte solo puedo recomendar que veáis este film, no solo por ver una gran interpretación de Di Caprio, si no también para ver una gran película.

Comentarios