Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio

Me mosquea enormemente la actitud de Spielberg en estos últimos años, y sobretodo tras ver esta Obra Maestra. Enfada ver que el maestro sigue ahí, que aun sabe que clavijas puede tocar para conmover y emocionar al público que acude en masa a ver sus films, pero que hace unos años se debió cansar e ir con el piloto automático e ir a lo fácil, y sí, me refiero a cierta cuarta parte de una estupenda saga en la que dejó manejar los hilos a cierto personaje de las galaxias.
Por suerte, el tiempo ha pasado y ha debido aprender de los errores pasados, dando como resultado de su asociación con otro genio, como él,como es Peter Jackson, una película de aventuras como las de antaño, es decir, imprescindible.

DE PROFESIÓN REPORTERO

¿Y que reportero mas famoso tras Clak Kent podría ser adaptado si no Tintín?
El reportero/aventurero inventado por Hergé hace su debut en la gran pantalla de un modo que pocos podríamos imaginar, pero la verdad que funciona de cara a estos nuevos tiempos en los que la tecnología prima ante todo, por medio de animación por ordenador, aún así lo hace de manera que no molesta en absoluto, incluso diría que es de agradecer ver a un Tintín un Milú y a un Capitán Hadock pudiendo hacer todas esas cabriolas, pero, y esto lo agradezco incluso más tras ver películas como Polar Express o Beowulf, se ha mantenido la personalidad de los actores que interpretan a esos personajes, por tanto, la frialdad exhibida en los anteriores films ha dado paso a un mayor y mejor acabado en la captura de movimientos. Sublime.
Ahora que hablo de los actores, quisiera destacar a ese pequeño gran gigante que es Andy Serkys, un hombre al que pocas veces vemos, pero que ha interpretado desde Gollum a King Kong, pasando por el simio César, y que en esta película interpreta con un carisma que se sale de la pantalla al capitán Hadock. El resto del reparto también es digno de destacar, como el trabajo de Jaimie Bell como Tintín, el de Simon Pegg y Nick Frost como Hernández y Fernandez respectivamente o la composición de un gran villano por parte de Daniel Craig como Sackarine.
La película se reserva aparte de los obligados guiños a los fans del cómic, que van desde El secreto del unicornio, La oreja rota o Stock de Coke por solo citar unos ejemplos, su mas sentido homenaje a Hergé y a su obra, respetando en todo momento la mitología creada por el belga y tomando pocas, si no casi ninguna, licencia para no ensombrecer la figura del autor, por ello, varios personajes secundarios como Castafiore, el mayordomo , el carterista cleptómano o incluso el propio Hergé aparecen en la cinta. Cierto es que falta el profesor Tornasol, pero es más lógico pensar que de salir saldrá en la mas que segura segunda parte.

LOS HOMBRES DETRÁS DE LA CORTINA

Desde aquí aplaudir la decisión de Spielberg y Jackson del encargar a Edgar Wright la elaboración del guión, añadiendo su humor puramente inglés a la narración y a los personajes, y que me recordó a ese humor espontáneo del bueno de Indiana. Una gran decisión sin duda. También aplaudir de nuevo el trabajo a cuatro manos del director y del productor, deseando ver YA la segunda parte para saber como lo hace Jackson al otro lado, aunque la confianza que tengo depositada en él es plena tras lo que he visto con esta.
La música de John Williams acompaña con una partitura que me recordó un poco bastante a las que Danny Elfman suele preparar, es decir, un ritmo trepidante y sin descanso, pero que aún así conserva la marca de Williams y que seguro la silbareis durante días por su pegadizo ritmillo.
Por cierto, no lleguéis tarde al cine, u os perderéis uno de los mejores títulos de crédito de lo que llevamos de año.

VUELTA A LA AVENTURA

Para terminar, recomiendo esta película en especial para los que hayan dejado de disfrutar con el cine de aventuras, seguro que tras verla os veis del tirón las de Indy y Tras el corazón verde.

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