El Ilusionista

¿Cuántas veces os habéis sentido que todo por lo que habéis trabajado, que por todo lo que habéis luchado no ha servido para nada? ¿Cuántas veces habéis sentido que todo vuestro trabajo ha sido una autentica perdida de tiempo, en el que nada te queda? Si amigos míos, creo que sabréis de lo que hablo; una desazón constante de saber que todo ha terminado y en la que rezas por una nueva oportunidad, por pequeña que sea, para volverte a sentir de nuevo vivo...y vivir lo que dure.

EL CONEJO Y LA CHISTERA

Me acuerdo que de pequeño fui a un ver un mago con mi familia. Era un hombre alto y arrugado que hacía levitar su varita en el aire, sacar unas palomas de papel de su manga y hacer que una baraja de cartas traspasase un cristal entre otros muchos trucos. Recuerdo que estaba extasiado al verle hacer todos esos trucos, deseando poder ser un buen mago algún día. Pero, ay, el tiempo pasa y nos vamos olvidando de sorprendernos. Cada día buscamos saber el truco a las cosas quitando esa "magia" a las cosas, simplificando su contenido para que, según nosotros mismos, saciar nuestra innata curiosidad.
Una pena.
Le Ilusionist cuenta la historia de un viejo mago que ha perdido la fe en su trabajo, ya que la gente a perdido las ganas de sorprenderse, hasta que un día conoce a una chica que de verdad cree en la magia, y entonces hace todo lo posible para mantener el truco.
Contada por medio de personajes de animación, como va siendo norma general con una humanidad mayor a la de sus compañeros de carne y hueso. Esta historia, cuyo guión corre a cargo de un guión póstumo del mismísimo Tatì, y es dirigida por los directores que realizaron Bienvenidos a Belleville (película a recuperar), nos habla de un fin de una época que supuso el punto y final para aquellos que trabajaban en el espectáculo, ya fuese en el circo o en bolos como artistas en un teatro, mostrando su dura decadencia. Narrada casi sin palabras, dejando que las imágenes valgan más, jugando con el espacio que rodea a los personajes, tal y como pasaba en las películas del citado Tatí.
La historia logra que empaticemos rápidamente con este viejo Ilusionista que trata desesperadamente conservar ese resquicio puro e inocente que ejemplifica esa joven campesina escocesa, la cuál cree que de verdad hace magia y le sigue allá donde él vaya, aun a riesgo de quedarse sin el poco (ay) dinero que le queda.

ÚLTIMA REPRESENTACIÓN

La verdad que es una película con un poso muy triste, pese a quererlo camuflar, al igual que Pixar, como una película para niños. En realidad los últimos minutos tienen pasajes muy duros que hablan de la desesperación y, en última instancia, de la perdida de la fe que tanto había defendido su protagonista. Pero aún así, recomiendo su visionado, ya sea solos o en compañía, que os lo aseguro: si no hubiese estado el año pasado Toy Story 3 en cartelera, esta hubiese sido la triunfadora.

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