Paranormal Activity 3

Es curiosa la relación que tengo con esta saga, vi antes la segunda parte que la primera y, creedme, no lo lamento para nada, aunque eso sí, no es muy recomendable si quieres llevarte una sorpresa (los que la han visto saben de que hablo).
La primera entrega me pareció una película de terror curiosa, pese a que el guión no daba para más que para una hora de metraje, pero salvando eso no era una mala película. La segunda parte no desmerece como una buena secuela. Como he dicho, fue la primera que vi, así que me pareció una interesante mezcla entre Portergeist, El exorcista y un documental de la 2, pero que le lastraba mucho un guión que no acababa de arrancar, y después de ver la primera parte, vi que algunos momentos eran similares a la anterior.
Ahora nos llega una tercera parte en la que, en teoría, arroja luz a estas "posesiones".

¿DVD? MEJOR EL VHS

La historia arranca en la casa de la hermana menor, donde se ambienta la segunda parte, cuando encuentra la Kattie, otra hermana, una caja con (muchas) cintas de VHS que guardaba su abuela. Hay un corte en el que se nos cuenta que en ¿robo? que hubo en la segunda parte, aparte de llevarse un collar de la hermana menor también se llevaron las susodichas cintas de video. Las cintas que vamos a ver.
Desde el primer momento sabemos por donde van a ir los tiros, ya que el modelo cámara en mano o cámara grabando ya es marca de la casa, y no tiene pinta de que quieran acabar con la gallina de los huevos de oro, así que optan por dar mayor dinamismo a la historia, siendo esta entrega la que más cosas suceden delante de la cámara, centrándose mas en el ente que atormenta a la familia haciendo que sea mas activo que de costumbre, e incluso se le pone nombre: Tobi.
Durante todo su metraje se desprende una sensación de deja-vú, en la que uno llegar a pensar que el director va a optar por contarnos, como sus antecesores, la historia de las hermanas mientras son atormentadas por el diablo de turno, hasta llega el ultimo tercio, en la que un giro de guión (que no desvelaré), da otra vuelta de tuerca a la historia, en donde queda patente vemos que no es en realidad una posesión, si no algo mas complejo de lo que nos dieron a entender en la primera y segunda parte. Me pareció un toque muy de Argento a la historia, que insufla aire fresco en esta sega, pero por desgracia solo son unos minutos en escena, que sirven para abrir boca de cara a una más que segura cuarta parte. Esto es Hollywood nenucos.

UNETÉ A NOSOTROS

En el apartado interpretativo destacaría a las dos niñas protagonistas, que acaban siendo estas los pilares fundamentales en los que reposa la película, además la más pequeña será la que más nos provoque un escalofrío en los momentos en los que "juega" con su amigo o la veamos corretear por la casa a altas horas de la madrugada. Por desgracia, la actuación de los mayores no acompañan, siendo especialmente frustrante la de la madre. En algunos momentos se les nota demasiados forzados y poco naturales en sus roles (cuando debería ser al contrario), dando momentos ridículos como el del falso fantasma en el armario, o el de él hablando con el amigo de los sucesos que ocurren en su casa, aunque he de reconocer que durante los últimos minutos lo hacen muy bien.
Henry Jost y Ariel Schulman, veteranos de la saga, ya que se encargaron de la edición y el montaje de las anteriores, y que en este caso asumen la silla se director intentando que esta entrega no se parezca a las anteriores, saliéndose del camino marcado en ocasiones puntuales como el citado final, o añadiendo nuevos puntos de visión, como la cámara encima de un soporte de ventilador (muy curioso el efecto). Desde luego ganas no les faltan a los dos directores, pero pronto caen en los mismos excesos de las anteriores, aunque en eso creo que más culpa la tuvo el productor y director de las anteriores, Oren Peli, que debió de meter la mano en el montaje de la película, en el que queda claro han cortado muchas partes del metraje, una cosa que no entiendo ya que dura una escasa hora y veinte. Querrán ahorrar para la cuarta.

La música es puntual, siendo la mayoría temas de los años ochenta, aportando verosimilitud a la fecha en la que se ambienta la historia.

VERONICA...VERONICA...VER...

Y poco mas que añadir, es un buen divertimento del que se le pueden achacar muchas cosas, pecando en mayor medida de lo que lastraban las anteriores entregas, pero al menos los directores han intentado ir mas allá y desarrollar la mitología, y eso es de agradecer.
Para aquellos que le gusta lo paranormal.

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