Mientras duermes

Me gustaría hacer un experimento. Colocarle a Luis Tosar una cámara y filmarle durante un día entero, y luego, tras montarla y editarla, presentarla en cines de toda España, y tened por seguro que será de lejos lo más interesante que veamos en interpretación masculina de ese año. Fijo.
Y es que pocos adjetivos más se pueden añadir a este hombre (¿hombre? más bien máquina) que en cada papel que le dan consigue a otro personaje para el recuerdo, haciendo que toda una película se sustente y se nutra de él. Lo avalan personajes como el grandioso Malamadre de Celda 211, su maltratador Antonio de Te doy mis ojos o el parado José de Los lunes al Sol, en ambos casos ganador del Goya al mejor actor, salvo en la última que fue al mejor secundario, pero, volviendo al film que nos toca, el personaje que interpreta, César el portero, va a hacernos olvidar que estamos viendo al mismo actor
Sean ustedes bienvenidos.



EL HOMBRE QUE NO PUEDE SER FELIZ


César es un portero de una comunidad. En apariencia es un hombre correcto y atento con los vecinos del bloque en el que trabaja, incluso sin conocerle dirías que es un hombre en el que podrías confiar.
Pero, tras esa sonrisa se oculta un terrible secreto, y es que César no es feliz, nunca lo ha sido en su vida. Es incapaz de sentir alegría y por tanto nadie que le rodea será feliz, y el pondrá todo su empeño en que así sea.
Así de claro es el personaje creado por el gran Jaume Barlagueró para su nueva película, en la que se aparta, ojo, no del todo, del terror, orientándose más hacia el Suspense puro y duro, y centrándose desde un punto de vista radicalmente opuesto a los cánones impuestos del género, ya que aquí no iremos nunca con el bueno, si no con el malo, haciendo que incluso suframos cuando el sufre o sintamos tensión al verle acorralado en el piso de la victima. Barlagueró consigue con unas pocas pinceladas que sintamos empatía hacia César, incluso sin saber el ¿por qué? de sus actos (aunque no es necesario), solo sabemos que es como es, lo hace porque está en su naturaleza, como pasaba con antihéroes como el Coyote persiguiendo al correcaminos o Tom peleándose con Jerry…y,reconocedlo, queríais que ganase alguna vez.
Aquí no hay Tom o correcaminos que valga, si no una pizpireta y alegre muchacha que, pase lo que pase, siempre tiene una sonrisa en los labios, y eso es algo que el portero no puede soportar y menos consentir. La “Némesis” de César es interpretada por Marta Etura con solvencia, haciendo que una sonrisa suya ilumine hasta el rincón más oscuro de tu corazón, pero, a la vez, una puñalada al saber el triste destino que le depara el portero, y que, todo sea dicho de paso, es escalofriante.
Los demás personajes principales son los interpretados de manera notable por Iris Almeida, como la maquiavélica niña que chantajea a César con desvelar su secreto, Carlos Lasarte, conocido de la anterior película de Barlagueró, [REC], ahora como el administrador del bloque que tiene enfilado al protagonista, Petra Martínez, como la señora Verónica, protagonista de uno de los momentos mas escalofriantes de la cinta, y de manera testimonial aparece también Alberto San Juan, como novio de la chica. Como he dicho antes, interpretaciones más que notables, incluso merecería alguno de ellos el reconocimiento por su labor en este film (Petra Martínez por ejemplo), pero quedan en un segundo plano cuando entra en escena la pareja protagonista, es decir, casi toda la película.



¿A QUÉ PISO VA?

Antes dije que Jaume Barlagueró se había apartado del terror pero que no del todo. Sí, hay escenas que te mantienen pegado de la tensión al sofá, incluso que se mantenga el nervio hasta niveles de puro infarto, ver si no la susodicha escena de César en la bañera de la chica, pero también el director catalán a añadido tintes terroríficos, no tan obvios como en otras películas de su filmografía, pero sí que sigue habiéndolos, como la visita de César a su madre o el ataque a la niña. Sutiles, pero bien añadidos.
Se ve también que al director le gusta jugar, y mucho, con los espacios cerrados, como ya demostró con [REC] o Darkness (injustamente olvidada), siendo esta vez el edificio un aliado del protagonista en el pulso contra la chica, como en las escenas en las que se le ve bajo su cama, oculto entre las sombras, esperando a que se duerma. Pocas veces vemos la acción situada fuera del bloque, salvo algún que otro momento muy breve y casi todos en torno a la figura de la madre de César, la cuál está internada en un hospital.
La cámara de Pablo Rosso vuelve a acompañar a la acción, siendo en este caso menos caótica (está claro) que en las otras colaboraciones con Barlagueró en [REC] y secuela, siendo más cercano al telefilme Para entrar a vivir, que también es del director, en su uso de colores fríos y de tonos grises para dar una imagen más estilizada de noche, y unos tonos mas vivos cuando es de día, a modo de dar contraste.
El guión de Alberto Marini mantiene la tensión durante las casi dos horas que dura la acción y, lo que es mas curioso, la trama no decae en ningún momento, haciendo que desde el primer minuto quedemos enganchados hasta su conclusión, incluso podría decir que lo que dura se te pasa volado, aunque te deja tan hecho polvo que mejor.



AHORA SE COMO SER FELIZ



No creáis que es una película perfecta, tiene algún momento que vi algo forzado en relación a alguna que otra manera de actuar de César sin que le pillen en sus tropelías, además del poco papel que se le da a Alberto San Juan, aunque no deja de ser decisivo para el devenir de los acontecimientos, pero si que puedo decir sin duda alguna que es la mejor película de Jaume Barlagueró en su carrera como director, y eso que sus películas anteriores me parecen de lo mejor que ha parido el cine de género español.

Una película que nadie debería de perderse, ya sea por Luis Tosar o ya sea por ver una gran película que te dejará sin uñas.

Eso sí, no mirareis a vuestro portero con los mismos ojos.

Comentarios

  1. Yo sigo sin verlo tan forzado =P

    Es un buen thriller (que me dio una rabia tremenda perdérmelo en Sitges!!!), sin necesidad de sangre ni historias de esas para dar mal rollo.

    Es un buen personaje, un cabronazo tremendo. Me ha encantado la parte de la casa de la niña ("Me buscabas a mí?") =)
    Y este pedazo de hombre que me encanta cómo actúa... ñam ñam xD

    Menos mal que no tengo portero xDD

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